Consuelo Sandoval [email protected]
Funcionarios del gobierno del presidente Enrique Bolaños presuntamente estarían siendo chantajeados por el contralor Guillermo Argüello Poessy, quien pretendía obtener supuestos favores políticos, se conoció extraoficialmente.
Argüello reaccionó sumamente airado y negó rotundamente la versión, alegando que jamás se ha dedicado a ejercer ese tipo de presiones contra el canciller Norman Caldera, con quien supuestamente está molesto por el despido de su hija, la ex vicecanciller Berta Marina Argüello. La fuente aseguró que en caso que no pudiese hacerle daño a Caldera y al vocero presidencial Alejandro Fiallos, el contralor Argüello estaría orientando sus baterías contra el mandatario Enrique Bolaños, a quien supuestamente se propone encontrarle algo sucio en sus cuentas mientras se desempeñó como vicemandatario.
La fuente agregó que Argüello, además, habría intentado canjear la suspensión de sus agrias críticas formuladas contra el gobierno y el cese de las investigaciones en la Contraloría sobre el caso de la indemnización en la Alcaldía del secretario de Comunicación Social, Fiallos, entre otros, por su postulación como magistrado del Poder Judicial.
Argüello reconoció que el caso de Fiallos, con quien ha mantenido una fuerte disputa pública por la investigación, se sigue en la Contraloría porque esa indemnización es considerada excesiva y fuera de la Ley.
Fiallos no confirmó, pero tampoco negó el chantaje del que presuntamente estaría siendo objeto por parte de Argüello.
En cambio, Caldera no pudo ser localizado telefónicamente, pese a los mensajes dejados en su celular.
Argüello reiteró su rechazo a las supuestas presiones contra Caldera, de quien dijo es su amigo y su pariente.
“El señor Canciller es mi amigo, lo respeto y le tengo aprecio, es mi familia, ¿cómo voy a molestarlo de alguna manera? La mamá de él es Cardenal Argüello, me dice tío Guillermo, le tengo especialísimo cariño, ¿por qué el que le dijo no tiene la valentía para llamarme a mí y darme su nombre? Eso se llama cobardía porque se escuda en el anonimato”, afirmó.
También rechazó pretender encontrar “trapos sucios” a Bolaños a quien considera una persona honorable.
“Me siento ofendido de que alguien piense que voy a encontrar algo sucio contra el presidente y el canciller. Si acaso cree alguien que el canciller hizo algo indebido, que lo denuncie. Igual cosa pienso del presidente. Nadie puede decir algo del presidente, yo lo respeto y lo aprecio. Él tiene la facultad constitucional de separar a alguien de un cargo”, aseguró, refiriéndose al despido de su hija.