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HOLGUÍN, Cuba.-Fidel Castro rechazó las ideas de democracia para Cuba expresadas por el presidente norteamericano George W. Bush, y dijo que sus amenazas de endurecer su política hacia la isla se estrellarán contra el “honor y la gloria” del pueblo cubano.
Castro declaró que el modelo de democracia que propone Bush para Cuba es “corrupto” e “injusto”.
“Frente a peligros y amenazas, viva hoy más que nunca la revolución socialista”, agregó Castro, en un discurso de 26 minutos pronunciado en esta población, a unos 800 kilómetros al este de La Habana.
Las palabras de Castro, ante miles de personas procedentes de varias provincias, fueron su respuesta al discurso pronunciado por Bush en Miami el 20 de mayo, cuando el presidente norteamericano instó a las autoridades de la isla a realizar elecciones libres, permitir el pluripartidismo y respetar los Derechos Humanos, entre otras cosas.
Bush, además, anticipó que podría recrudecer las sanciones económicas, que ya pesan sobre Cuba desde hace más de cuatro décadas, en un embargo impuesto por Washington.
Castro, quien en medio del discurso pidió a la multitud “desafiar al agua” que ya caía debido a una torrencial lluvia, dijo que Bush pronunció en su discurso “insultos gratuitos” contra Cuba, su pueblo y sus dirigentes. “No se queje luego de nuestras duras respuestas”, añadió.
Como parte de esa respuesta, Castro abrió fuego asegurando que varios presidentes de Estados Unidos, entre ellos Franklin Delano Roosevelt, fueron “verdaderos estadistas” y no se expresaban “como un perdonavidas o un matón”, dijo en referencia a Bush.
FIDEL CRITICÓ A BUSH
En su primera reacción a las palabras del mandatario norteamericano, el gobierno de La Habana sólo indicó que en el discurso de Bush no había “nada nuevo”, y criticó los planes de aumentar los fondos de ayuda a grupos de disidentes en la isla y movimientos anticastristas en el exterior.
“El bloqueo criminal que nos promete endurecer multiplica el honor y la gloria de nuestro pueblo, contra el cual se estrellarán sus planes genocidas. Se lo aseguro”, dijo Castro en palabras dirigidas a Bush, mientras levantaba uno de sus brazos y agitaba un banderín con los colores de la insignia cubana.
Para el presidente norteamericano, “democracia es únicamente aquella donde el dinero lo resuelve todo… Vergüenza debiera darle al señor W. (Bush) mencionar (como ejemplo) sociedades donde reinan la corrupción, la desigualdad y la injusticia, destrozadas por el modelo neoliberal”, dijo en alusión a naciones latinoamericanas.
Tras enumerar una serie de datos sobre alfabetismo, número de médicos y maestros, y hasta museos y bibliotecas en la isla, antes y después de la revolución de enero de 1959 que lo llevó al poder, el dirigente afirmó que actualmente “ningún país de América Latina se acerca ni remotamente” a Cuba en los niveles de esos indicadores.
Además Castro —quien ha dicho que su salario mensual es de unos 720 pesos cubanos, equivalentes de unos 28 dólares—, aseguró que de los capitales foráneos invertidos en la isla “ni un solo centavo va a parar” a sus bolsillos ni a los de sus seguidores.
“Ningún alto líder revolucionario cubano tiene un dólar en ningún banco, ni cuentas personales en divisas dentro o fuera de Cuba”, aseguró.