- La fiera está herida, pero no muerta
Tomado de Don Balón
Brasil es reconocido como el país del fútbol-arte, aunque hoy en día, su juego no acredita esta fama. Y es que hace algunos años que el fútbol mágico de antaño no acompaña a la selección. Ya incluso en el Mundial de 1994, el que supuso su cuarta corona llegó sin brillo y de forma muy distinta a como llegaron los éxitos de 1958, 1962 y 1970.
Además de no hacer un fútbol que llene los ojos de la afición, la selección brasileña ha perdido mucho incluso entre los más débiles, del respeto y temor que le tenían los adversarios. Eso quedó comprobado en la fase clasificatoria para el Mundial de Corea y Japón donde sufrió mucho para conseguir un billete.
A lo largo de los 18 partidos de una interminable fase, la selección llevó a cabo una irregular campaña desde el principio de la competición. Nunca antes —es el único país que ha estado en todas las Copas del Mundo— su clasificación había estado más en peligro. Así, no fue hasta la última jornada, y tras una clara victoria ante Venezuela (3-0), cuando Brasil aseguró su pase de forma definitiva a la cita asiática al quedar tercera y evitar la temida repesca con Australia. Su balance en la fase de nueve victorias, tres empates y seis derrotas.
CAMBIOS DE TÉCNICO
A lo largo de la clasificación hubo dos cambios en el banquillo, Wenderley Luxemburgo, que asumió el cargo tras el Mundial ’98, fue cesado después del fracaso en los JJ.OO. de Sydney 2000. El ex portero Emerson Leao le sustituyó, pero la irregularidad siguió. Tras la primera derrota de la historia ante Ecuador, empatar en casa con Perú y hacer el ridículo en la Copa Confederaciones, la CBF echó a Leao en junio del 2001 e invitó por segunda vez a Luiz Felipe Scolari, técnico del Cruceiro. Felipao ya había sido llamado para ocupar el banquillo de la canarinha cuando se fue Luxemburgo. En esta nueva ocasión, Scolari sí aceptó.
A pesar de todos sus problemas, tanto deportivos como estructurales —corrupción en la CBF y crisis económica de los clubs— Brasil sigue siendo Brasil. O sea que, aunque está pasando por el peor momento de su historia, continúa siendo una de los favoritas para ganar el titulo mundial.
La fiera está herida, pero no muerta. Y eso es lo que los hombres de Felipao quieren demostrar este verano.
SUS RIVALES
Turquía 3 de Junio
China 8 de Junio
Costa Rica 13 de Junio
A FAVOR
Brasil está herida en su orgullo y en la Copa del Mundo tiene la oportunidad de recuperar el prestigio perdido. Es por ello que la motivación de los jugadores será grande.
Si está en buenas condiciones, Ronaldo debe entrar en la convocatoria de Felipao. En ese caso, la selección lograría un excelente refuerzo para su delantera.
EN CONTRA
Le falta un estilo de juego definido. En la fase clasificatoria, Brasil tuvo tres seleccionadores diferentes y convocó a más de 60 jugadores
Estrellas como Rivaldo, Roberto Carlos, Cafú o Elber no suelen repetir en la selección las buenas actuaciones que realizan en sus clubs europeos.
EL SELECCIONADOR
Luis Felipe Scolari.-Nació el 9 de noviembre de 1948 en Paso Fundo (Brasil). Aunque la prensa de su país le califica como un técnico defensivo, Felipao llegó al banquillo de la Selección con la opinión pública a su favor, gracias a su gran trayectoria. En sus etapas en el Gremio y Palmeiras, logró dos Copas de Brasil, un Campeonato Brasileño a dos Copas Libertadores, lo que le convirtió en uno de los entrenadores brasileños más prestigiosos de los 90. Dirigió a la selección de Kuwait en 1990 y como jugador fue un limitado defensa que estuvo en equipos modestos. Es seleccionador desde junio en sustitución de Emerson Leao, tras no haber aceptado en octubre del 2000. Destaca por su disciplina y su capacidad para motivar a los jugadores.
ASí SE JUEGA
Felipao utiliza el sistema 3-4-1-2. El técnico suele recurrir a un bloque con tres zagueros y dos medios defensivos. Sin embargo, ese esquema no ha sido eficaz y sus victorias han llegado por las individualidades.
LA FIGURA
-Rivaldo.- Aunque es uno de los jugadores más criticados por la afición y la prensa brasileña, Rivaldo aún puede ser considerado la principal figura de la canaria.
-A pesar de su irregularidad, todos los técnicos que han ido entrando y saliendo del banquillo de la selección, siguen apostando por él. Los esquemas tácticos implantados en los últimos años han provocado en la selección una excesiva dependencia en él.
-Así fue con Luxemburgo y Leao y ahora lo es con Scolari. Rivaldo, elegido el mejor futbolista del mundo en 1999, fue, junto a Romario, el máximo goleador de Brasil en la fase clasificatoria, anotando ocho de los 31 goles logrados por el equipo.