El mejor jugador del mundo y el más querido. Quizá porque ha representado como nadie a ese héroe que ve trágicamente truncada su carrera por una lesión

El héroe trágico

John Carlin El prodigioso goleador argentino Gabriel Batistuta dio una respuesta elegante cuando le preguntaron en diciembre su reacción a la noticia de que Ronaldo, aparentemente recuperado por fin de sus lesiones, había marcado su primer gol en dos años. ‘Estoy muy contento’, respondió el gran rival del brasileño, ‘porque Ronaldo es el fútbol’. Aunque, […]

John Carlin

El prodigioso goleador argentino Gabriel Batistuta dio una respuesta elegante cuando le preguntaron en diciembre su reacción a la noticia de que Ronaldo, aparentemente recuperado por fin de sus lesiones, había marcado su primer gol en dos años. ‘Estoy muy contento’, respondió el gran rival del brasileño, ‘porque Ronaldo es el fútbol’.

Aunque, por otro lado, quizá no fue tan elegante, por la sencilla razón de que todo el mundo, todos aquellos relacionados con el fútbol de una manera u otra reaccionan con generosidad y nobleza cuando sale el tema de Ronaldo en la conversación.

Todo el mundo, sin excluir siquiera al entrenador del equipo contra el cual Ronaldo había anotado su gol. Carlo Mazzone, del Brescia, que perdió 3-1 aquel día ante el Inter de Ronaldo, declaró en la conferencia de prensa después del partido que se sentía feliz por Ronaldo. ‘Si realmente teníamos que encajar un gol’, declaró Mazzone, ‘pues estoy contento de que haya sido Ronaldo quien lo marcara’.

¿Por qué en un deporte que se define en gran medida por la intensidad de sus antagonismos existe tanta armonía alrededor de la figura de Ronaldo? ¿Por qué los aficionados rivales proclaman un alto el fuego cuando de Ronaldo se trata? ¿Cómo se explica la tristeza general provocada por la noticia de que, en abril de 2000, la rodilla de Ronaldo había capitulado una vez más en una semifinal de Copa contra el Lazio, en el campo del Lazio? Los aficionados del club romano no tienen exactamente fama de mostrar mucha compasión por jugadores de equipos rivales, menos si se da la circunstancia de que el color de la piel del jugador es un poco más oscuro de lo habitual en los habitantes de la Europa meridional. Pero lo extraordinario del caso fue que hasta los tiffosi del Lazio SS no pudieron reprimir una especie de aullido desesperado al ver caer al brasileño, al oírle dar un grito de dolor que se oyó en toda Roma; ni ellos pudieron contener el instinto que les hizo aplaudirle, como para darle ánimos cuando le retiraron del campo, una vez más, en camilla.

¿Por qué todo esto? ¿Cómo se explica el efecto dulcificante que tiene Ronaldo sobre los tipos duros que asisten a los partidos de fútbol? La respuesta tiene que estar en que, durante la mayor parte de los cuatro años desde que se disputó el último Mundial, Ronaldo ha desempeñado el papel del héroe trágico. Y todo el mundo quiere a los héroes trágicos. Pero también tiene que ver con el arte. Y cuando aparece un genio en escena, alguien que parece poseer aquellas cualidades que distinguen a los grandes de los buenos, deja de ser del todo brasileño, español o argentino, del Barcelona, del Inter o del River Plate, y de repente da la sensación de que como todos los héroes, desde Aquiles hasta Mandela nos pertenece a todos. Se convierte en patrimonio de la humanidad. Pelé fue un jugador así. También lo fue Cruyff. Y también, o así lo parecía, Ronaldo, elegido mejor jugador del mundo dos años seguidos, a los 20 y 21 años.

Pero apenas hemos visto al Ronaldo fuera de serie durante los cuatro años que han transcurrido desde la final del Mundial de Francia. Se desgarró los ligamentos de la rodilla en un partido contra el Lecce, en noviembre de 1998, y, como consecuencia, la vida del futbolista más célebre del planeta se ha visto reducida a una serie interminable de intervenciones quirúrgicas, largos periodos de recuperación y rehabilitaciones engañosas, cruelmente cortas. Pero ahora parece que hay motivos para, por fin, ser optimistas. Lleva más de un mes jugando, sin lesiones nuevas, y marcando goles importantes para el Inter en la recta final del campeonato italiano. En esta entrevista, realizada en el campo de entrenamiento del Inter, a las afueras de Milán, Ronaldo habla sobre sus lesiones, sobre el Mundial en el que no duda que va a participar y sobre el trabajo que desarrolla con Naciones Unidas para combatir la pobreza.

P- ¿Cree que realmente ha vencido, de una vez por todas, la lesión?
R- Sí, sí. Ahora ya sí, ahora ya se acabó. Ha sido muy difícil. Han sido dos años de mucho sacrificio. Y últimamente he tenido otros problemas musculares, pero normales. Pero ya está. Ahora ya estoy listo para jugar.

P- Tras el calvario que ha vivido, y que parece que ha superado, ¿se va a convertir en el santo de los jugadores lesionados?
R- Cuando empezamos a jugar al fútbol ya sabemos que nos puede pasar algo así. Hemos tenido muchísimos ejemplos de otros grandísimos jugadores que se lesionaron y que después se recuperaron. Yo, por ejemplo, seguí muchísimo lo de Maradona en el Barcelona, lo de Zico en el Flamengo, y también, cuando estuve lesionado, ha estado en mi casa Pelé. Pelé me contaba que, jugando un partido en el Mundial de 1966, se lesionó y todos le decían que ya no podría jugar más. Pero pasados dos o tres años, durante los que casi nadie creía que iba a volver a jugar, volvió al Mundial, ganó el Mundial y fue elegido el mejor del Mundial. Son ejemplos que me han dado muchos ánimos para perseverar.

P- ¿Hubo algún momento de desesperación, llegó a abandonar la esperanza alguna vez?
R- Abandonar, ¡nunca! Pero desesperado, sí. Lo estuve al principio, porque después de dos lesiones muy difíciles como han sido las mías estaba muy preocupado. Pero jamás he perdido la esperanza.

P -Es que para ustedes, los futbolistas, la vida es muy corta, y tres años fuera…
R -Sí, es corta. Sobre todo ahora, porque se juega muchísimo. Muchos campeonatos, muchos partidos. Uno se lesiona más. Pero, bueno, ahí estamos. Hay que aprovechar todo lo que podamos.

P- Ha aprovechado su tiempo bien en estos años tan difíciles. Me refiero a su trabajo con el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que se dedica a combatir la pobreza mundial. ¿Por qué decidió trabajar con el PNUD?
R- Es un orgullo muy grande para mí. Aceptar esto es como una obligación, porque ya hacía muchas cosas por mi parte con ONG, y, bueno, esto para mí ha sido un gran premio. Lo importante, además, es que es una organización muy, muy creíble. En todo el mundo, y más en los países pobres, la gente cree en ella muchísimo. Por eso, asociar mi imagen con la ONU ha sido lo mejor que podía pasarme.

P- Aparte de ayuda material, ¿qué es lo que puede aportar a los niños pobres del mundo?
R- Ilusión, que ya es mucho. Pero no sólo para los niños pobres, sino para todos los niños. Nosotros, los jugadores, les damos mucha ilusión. Pero, claro, nos preocupan sobre todo aquellos que no tienen oportunidades para, por ejemplo, acudir a un estadio a ver un partido. Así que miramos más por ellos. Estamos seguros de que podemos llevarles mucha ilusión, conseguir que estén más contentos. Les podemos dar mucha felicidad.

P- ¿Seguirá con este tipo de trabajo después de que termine su carrera futbolística?
R- Sí. Yo quiero y espero poder hacerlo. Espero también mantener esta credibilidad después de jugar, porque ahora juego, marco goles, y los niños están todos ahí, siguiéndome, enamorados. Después será más difícil, pero lo intentaré. Me interesa mucho continuar con este trabajo.

P- En la primera campaña de publicidad que hizo para el PNUD le pidieron que eligiera otro jugador para salir en la foto con usted. Eligió a Zidane. ¿Por qué?
R- Porque es un jugador grandísimo, y además un amigo que piensa lo mismo que yo: que es importantísimo ayudar a los niños y a las personas pobres del mundo. Tiene los mismos objetivos que yo. Los dos estamos dispuestos a trabajar con Naciones Unidas. Sentimos la responsabilidad de aprovechar nuestra fama de esta manera. Y lo hacemos muy a gusto.

P- Por otro lado, ha jugado muy poco en los últimos años, pero ha seguido ganando mucho dinero. ¿No se siente un poco culpable?
R- En absoluto, porque esto le puede pasar a cualquiera. Yo no me lesioné queriendo. Lo único que puedo decir es que tuve muy mala suerte. Sobre todo porque ha sido una lesión muy complicada, muy difícil.

P- ¿Cómo ve a Brasil en el Mundial? Esta vez parece que no figura entre los favoritos para ganarlo.
R- Creo que este Mundial puede ser muy bueno, precisamente porque Brasil no acude como favorito. Eso puede tener un aspecto muy positivo para nosotros. Porque cuando hemos acudido otras veces al Mundial, siempre ha sido con mucha presión, y ahora lo único que puede pasar es que, bueno, que perdamos, y ya está. Por eso prefiero no hablar mucho de nosotros. Pero, bueno, vamos a ir, vamos a trabajar muchísimo para llegar hasta la final y para ganar.

P -Brasil tiene muy buenos jugadores. ¿Por qué no ha logrado crear, al menos durante las eliminatorias del Mundial, un gran equipo?
R -Porque el calendario es muy difícil. Hay momentos en que pueden llamar a jugadores que juegan en Europa, hay otros momentos en que no los pueden llamar y hay que jugar sólo con los que están en Brasil. Sí, tenemos muchos jugadores buenos, pero el entrenador encuentra muchísimas dificultades para formar un equipo base.

P -Dice que hay menos presión que en mundiales anteriores. ¿Hay menos presión en Brasil también?
R -No, no. En Brasil hay muchísima presión. Es en Europa donde se habla poco de Brasil. Eso, para mí, está bien. Pero en Brasil, claro que hay muchísima presión.

P -¿Cuáles son sus otros candidatos favoritos en este Mundial?
R -Francia, Argentina, Inglaterra e Italia son los equipos.

P -¿Y España?

P -Buenos jugadores, sí. Pero nunca han llegado lejos

P -¿Por qué cree que nunca llegan?
R -No sé lo que pasa. Francia sí puede llegar hasta la final.

P -Hágame un breve análisis de las cuatro selecciones que ha mencionado.
R -Francia juega bien desde hace algunos años y mantiene casi a los mismos jugadores. Argentina, lo mismo: está jugando bien, siempre con grandes jugadores que están en Europa. Italia tiene ahora un equipo muy fuerte; antes le faltaba ataque, ahora tiene tres, cuatro jugadores muy fuertes. Y defensores muy fuertes, centrocampistas fuertes. Tiene un gran equipo. Inglaterra: Esperemos que se recupere Beckham porque es un jugador importante para ellos y puede dar mucho al Mundial. Inglaterra ha demostrado en partidos recientes, especialmente con ese 5-1 frente a Alemania, que es un equipo muy serio.

P -¿Por qué le gusta Beckham?
R -Es un jugador muy inteligente. Juega bien el balón. Un tiro muy fuerte, muy potente, muy preciso. Aquel gol que marcó contra el Deportivo, ¡increíble! Además consigue que parezca muy fácil. Creo que pocos jugadores tienen esa calidad para pegar al balón. Roberto Carlos también la tiene. Y Beckham, sin duda, la tiene.

P -En 1997 decidió abandonar España por Italia. En aquel momento, la Liga italiana era la más fuerte, pero ahora ha decaído bastante. ¿Cómo lo explica?
R -Bueno, el campeonato italiano todavía es muy fuerte. Y todos los jugadores, incluso los que no juegan aquí, sino que juegan en España o Inglaterra, sabemos que el campeonato italiano es muy fuerte. Eso no quiere decir que sea el más espectacular. Yo creo que el de España es más espectacular que el de Italia, pero no es tan competitivo como el italiano.

P -¿Cómo dice eso? En las competiciones europeas de los últimos dos o tres años, los clubes italianos han fracasado y los españoles han triunfado…
R -Sí.

P -Bueno, entonces admite una contradicción en lo que dice, ¿no?
R -No. Es distinto. Porque a veces los equipos italianos prefieren apostar más por el campeonato italiano. No es que no sea importante el campeonato de Europa, pero a veces prefieren el scudetto. Aunque yo creo también que los equipos de los otros países han mejorado muchísimo. No creo que sea sólo que ha bajado el nivel de los de Italia. Es que han mejorado en otros países. Y no sólo en la Liga española, sino también en la Liga inglesa.

P -Ha jugado en España, en Italia ¿Jugaría en Inglaterra?
R -No creo que tuviera problemas para jugar en Inglaterra. Me encantaría. Me gusta mucho el Arsenal. Y el Manchester. Pero estoy muy ligado al Inter.Así que sólo me iré si encuentro algún problema muy grave. Si no, me quedo aquí, porque realmente me siento muy bien.

P -¿Qué le parece Héctor Cúper, su entrenador en el Inter?
R -Es un grandísimo entrenador. Como persona no le conozco muy bien, porque es muy cerrado, pero como entrenador es muy bueno.

P -¿Cuáles son las diferencias más importantes entre jugar en Italia y en España?
R -En España el fútbol es mucho más abierto. Marcan muchos más goles. Juegan mucho más al fútbol. Aquí en Italia a veces están mucho más preocupados por la táctica, la estrategia, y a veces incluso nos olvidamos de jugar al fútbol.

P -¿No juegan al fútbol? ¿A qué juegan entonces, al ajedrez?
R -Como al ajedrez, sí [sonríe].

P -Si algo pasara en Italia, si tuviese algún problema con el Inter, ¿pensaría también en volver a España como opción?
R -No he pensado nunca en salir de aquí, pero no sé lo que puede pasar. Tampoco pensaba venir a Italia y vine.

P -¿Jugaría en el Real Madrid?
R -No sé lo que puede pasar. No descarto nada.

P -Ahora que parece que está recuperado, y ojalá que juegue 10 años más al más alto nivel, ¿cuáles son sus principales ambiciones?
R -Mantener la salud. Si me mantengo con salud, todo lo demás lo puedo lograr. Jugar es lo importante.

P -¿Los campeonatos son secundarios?
R -Quiero ganarlos todos, pero ahora valoro mucho más que antes la salud.

  

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