- Sosa o Bonds al frente de los jonroneros
AFP
A sólo dos meses del inicio de la temporada de Grandes Ligas, la lucha por la cumbre de los jonrones pronostica un cerrado duelo entre los grandes artilleros Barry Bonds, y el dominicano Sammy Sosa, quienes comparten el liderazgo de ese casillero con 18 “bambinazos”.
Bonds, quien destronó el año pasado como “rey” del jonrón en una temporada al ya retirado Mark McGwire (70 en 1998) con 73 vuelacercas, parece encaminarse a otra contienda contra el quisqueyano.
Sosa le pisó los talones a Bonds en la anterior campaña, pero se quedó finalmente con 64, aunque dicha cifra lo convirtió en el primer y único jugador en la historia de las Mayores que en tres temporadas sobrepasó los 60 cuadrangulares (66 en 1998 y 63 en 1999).
La batalla entre Bonds y Sosa vislumbra otra épica lucha por ese banderín, rememorando la misma que ambos sostuvieron el año pasado, y la más emocionante entre el quisqueyano y McGwiree en 1998 y 1999, ganada en ambas ocasiones por el “Big Mac”, por 70-66 y 65-63, respectivamente.
Además, Sosa continúa amenazando el récord general de Hanck Aaron, de 755 vuelabardas de por vida, acompañado de otros serios aspirantes como el carismático Ken Griffey Jr. (Rojos) y el también dominicano, y más indicado por su juventud, Alex Rodríguez (Rangers).
Bonds, a pesar de los 586 batazos de cuatro esquinas que acumula, se está lesionando mucho últimamente.
Por tanto, los más indicados son los ‘hijos de la tierra del merengue’, Sosa y Alex, este último el más favorecido.
Sosa presenta un palmarés de 468 con 33 años -cumple 34 en noviembre- y Alex tiene 255 toletazos, pero con solo 26 abriles, y está a razón de 40 o más batazos de vuelta entera en los últimos cuatro años (42, 42, 41 y 52).
Si Alex, que está en el segundo año de un contrato por 10 temporadas y 252 millones de dólares, el más lucrativo en la historia deportiva, pudiera conectar 40 cuadrangulares por año, podría llegar a 615 y, aún bastante lejos de la marca, le quedarían unos cuatro o cinco años por jugar.
En tanto, Sosa, con seis o siete años más de vida en los diamantes y 40 de esos batazos en cada uno de ellos, quedaría con 748, pero hay que tener en cuenta también la lógica decadencia del rendimiento deportivo con el paso de los años.