- El Banco pagará el mismo precio más intereses y mantenimiento de valor
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
El Banco de la Producción (Banpro), y el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), revirtieron la operación de compra de Bonos de Pago de Indemnización (BPI), que habría ocasionado pérdidas de 83.3 millones de córdobas al Estado, según informes de la auditoría del INSS.
El INSS y el Banpro suscribieron el acuerdo de recompra de los BPI el pasado lunes mediante una escritura pública elaborada por el abogado Carlos Marín Arcia, en la cual se establece que el Banco se compromete “en forma irrevocable”, a la recompra de los BPI “al mismo precio de adquisición del INSS y pagar los intereses devengados, más el mantenimiento de valor respectivo”.
Especialistas consultados por LA PRENSA indicaron que ese acuerdo entre el Banpro y el INSS podría ocasionar una pérdida real de siete millones de dólares al banco.
El argumento de los especialistas radica en que el banco tendrá que pagar unos 17 millones de dólares al INSS, pagando dos millones de dólares mensuales, según se estableció en el acuerdo entre ambas instituciones.
Los analistas que pidieron el anonimato dijeron que se trata de una “rara” operación financiera que parece querer ocultar irregularidades dadas en la compra original de los bonos que ordenó el entonces presidente del INSS, Martín Aguado.
UNA OPERACIÓN «NORMAL»
Arturo Arana, Gerente General del Banpro, alegó vía telefónica ayer por la tarde que la recompra de los bonos es una operación en la que se usarán fondos que antes tenían invertidos en Ceni.
“Lo que estamos haciendo es un cambio de inversión de Ceni a BPI que son instrumentos más rentables”, argumentó, y explicó que la tasas de rendimiento de los BPI son mucho más altas y oscilan entre el 16 y el 22 por ciento.
“A partir de mayo se nos vence una inversión de Ceni y el Banco Central nos tiene que pagar 40 millones de dólares por lo que vamos a tener suficiente liquidez”, aseguró Arana.
“Ésta es una operación totalmente lícita que se da todos los días en todos los bancos”, aseguró Arana.
LA CARTA QUE NO APARECE
El convenio suscrito entre el INSS y el Banpro se sustenta en una carta fechada el 28 de julio del 2000, un mes antes de que el INSS empezara a comprar los BPI, donde se estableció que “recompraría los BPI en caso de que el INSS decidiera venderlos”.
En el compromiso de “recompra”, el banco se obliga a pagar el mismo precio que pagó el INSS, más los intereses devengados por los títulos y el mantenimiento de valor.
Dicha carta sin embargo no figura entre los documentos del INSS y es una carta que Arturo Arana envió a Martín Aguado, supuestamente en la fecha antes señalada.
Fuentes del INSS indicaron que esa carta “es un documento oficial del Banco que no rola en ninguno de los papeles del Instituto de Seguridad Social, ni rola en ninguna de las investigaciones realizadas por la Contraloría General de la República”
La carta le fue remitida ayer (lunes) al presidente de la Contraloría, Francisco Ramírez. Aparentemente “esa carta jamás existió en la operación original”, sostuvo la fuente.
AUDITORÍA CONFIRMÓ PERJUICIO ECONÓMICO
El informe del auditor del INSS, Humberto Sandoval, remitido a la Contraloría en abril pasado, indica que el Estado perdió 83.3 millones de córdobas, en la compra de los BPI adquiridos entre agosto del 2000 y enero del 2002.
De acuerdo con la auditoría, el INSS pagó 240.7 millones de córdobas por los BPI, cuando el valor máximo de mercado cotizado en la Bolsa de Valores, por esos BPI, debió ser de 157.4 millones de córdobas.
La auditoría se realizó en el rubro de Inversiones por la compra de 2,287 Bonos de Pago por Indemnización que se ejecutaron como compras directas a través del Banco de la Producción, desconociendo los criterios de selección y contratación.
La Presidenta del INSS, Edda Callejas, había solicitado a la Contraloría que investigara la operación que dirigió el ex Presidente del INSS, Martín Aguado, sin embargo firmó el convenio de recompra de los bonos.
LA PRENSA intentó conocer la versión de Callejas, pero no fue posible obtener respuesta de ella.