Juan Carlos SarmientoEspecial para LA [email protected]
MATAGALPA.- Los productores de fresa… ¡sí amigo lector, leyó bien! En Matagalpa los productores de este exótico producto ya se han organizado y están buscando mercado para esta roja fruta, pues esperan que la industria nacional los acoja para procesarla en jaleas y conservas.
Los “freseros” sostuvieron un encuentro en Santa Lastenia con los dueños de Industrias Callejas de Granada, empresa fabricante de jaleas y conservas y con Comercial Alfolí, que se encarga de comercializar este producto a nivel nacional, con el fin de obtener apoyo para el rubro.
Los productores están convencidos que de recibir asesoramiento técnico por parte del gobierno y de lograr la estabilización comercial, este rubro podría colocarse como uno de los más importantes del país e incluso tiene grandes perspectivas de ser exportado a mejores precios que el café.
“El mercado de la fresa es prometedor, porque en los últimos años hemos visto un aumento en las importaciones que realizan empresas nacionales para la elaboración de jugos, mermeladas, yogur y otros productos”, dijo Roberto Brenes, Gerente General de la Asociación de Productores y Exportadores de Productos no Tradicionales (APENN).
EXPORTACIONES EN CENTROAMÉRICA
Sólo el año pasado, se importaron 40 mil libras de fresa de Guatemala y 14 mil de Costa Rica, siendo sus mayores compradores las empresas Parmalat y Eskimo. Los productores jinoteganos consideran que la fruta que ellos producen tiene mayor calidad, mejor forma y excelente sabor, además de un precio más atractivo.
Brenes dijo que actualmente se hacen esfuerzos para exportar este producto hacia los Estados Unidos, pero para funcionarios del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), que participaron en el encuentro, el producto debe tener calidad y no sólo presentar características de olor, sabor y tamaño.
Para esto la entidad está estableciendo normas sanitarias para que todos los productos vegetales y procesados en plantas, produzcan alimentos libres de contaminantes como plaguicidas y microbios. Esto también significa que el terreno en que se cultiva la fresa debe estar libre de metales pesados y el agua libre de bacterias y heces fecales, para lo cual se debe llevar un control en una base de datos disponible a las autoridades.
Se requieren 600 metros de altura sobre el nivel del mar para poder producir con buena calidad. El producto es mejor a mayor altura, y Matagalpa y Jinotega prestan estas condiciones.
La fresa da varias cosechas al año, siendo las principales entre los meses de enero a abril.
BENEFICIO PARA LOS PRODUCTORES
Algunas empresas como Industrias Callejas, ya han solicitado al Mag-For la certificación de sus productos con miras a la exportación, por lo que los productores de fresa deberán recibir la asistencia técnica necesaria para cosechar un producto de calidad que evitaría la importación de más de 30 mil dólares anuales.
Mario Oviedo, gerente de la empresa Comercial Alfolí, dijo que ellos están comprando fresas a productores de Las Segovias, con los que acopian 75 quintales de este rubro al mes. El objetivo de esta empresa es que se produzca todo el año para mantener abastecidos a los supermercados, hoteles, restaurantes y otros negocios en que se comercializa.
A largo plazo, además de comprar la fresa a los productores jinoteganos, Alfolí se plantea brindarles financiamiento y asistencia técnica. Hasta hace pocos meses, uno de los problemas para conservar la calidad del producto era la inexistencia de una cadena fría que provocaba la deshidratación del fruto, pero ahora esta empresa cuenta con frigoríficos adecuados, manifestó Oviedo.
Actualmente no existen datos exactos sobre la cantidad de productores de fresa, pero se conoce que la mayor parte se concentra en Jinotega, seguido de Matagalpa y Estelí.
AMENAZADOS POR PLAGAS
Los productores de fresa manifestaron que en la actualidad tienen serios problemas con hongos y babosas que atacan sus cultivos, además de no contar con los mecanismos y contactos adecuados para colocar su producción, lo que en muchas ocasiones se traduce en pérdidas.
Ibón Castellón, propietaria de la hacienda San Carlos, aseguró que ha sido seriamente afectada por hongos y la babosa, pues de tres manzanas de fresas con las que comenzó hace cuatro años, ahora sólo le queda un cuarto de manzana con nueve mil plantas que le dan una cosecha de cinco mil libras.
Al igual que todos los productores de esta fruta, la señora Castellón consideró que los actuales costos de producción son muy altos, pues en sus cultivos invirtió nueve mil dólares, mientras que las ganancias resultan ser iguales a causa del mal manejo en las plantaciones.