Vicente Leonardo PanettaAP
NARRA.- Argentina ensayó este sábado un exigente trabajo que apuntó a redoblar la agresividad de su ataque, para no darle respiro a Nigeria el 2 de junio en la Copa Mundial de fútbol.
El trabajo, de casi dos horas, consistió en tratar de no darle sosiego al rival, desde el corazón mismo de su arco.
Fue así que hasta Gabriel Batista y Hernán Crespo participaron de esos movimientos: en todos los casos, los delanteros se ubicaban cerca del área grande y debían estar atentos para tratar de interceptar los saques del arquero hacia un defensor.
Con esa estrategia, se le hacía muy difícil a algún defensor hacerse de la pelota, ya que cuando iba a tomarla era atorado por un atacante.
“Vamos, vamos, hay que presionar bien arriba”, fue una de las tantas indicaciones del técnico Marcelo Bielsa a sus dirigidos, en la práctica en el J-Village de Naraha, convertida desde hace una semana en el cuartel general de los argentinos.
En ningún caso hubo un partido de fútbol. Fue un trabajo táctico en el que los jugadores fueron ayudados por 14 compatriotas de las inferiores de clubes argentinos a los que Bielsa trajo expresamente para que colaborasen en los entrenamientos.
El delantero Ariel Ortega dijo que “todo nuestro trabajo está ahora concentrado en Nigeria. Es nuestro primer rival y hacia allí apuntamos”.
Además de Nigeria, los argentinos deberán jugar en la primera etapa frente a Inglaterra y Suecia, por el Grupo F, denominado de “La muerte” por la fortaleza de sus integrantes.
En el caso de los defensores y volantes, entre otras cosas, Bielsa los hizo trabajar en una hipotética área rival, buscando la entrada por sorpresa ante centros por las puntas.
“Nos estamos preparando para llegar a 10 puntos”, dijo después Juan Pablo Sorín, lateral-volante del Cruzeiro de Brasil.
“Juampi” Sorín agregó que “Bielsa trabaja de una manera diferente a la de los otros entrenadores. Quiere que su equipo sea totalmente ofensivo y eso es lo que estamos buscando”.