- Sintiéndose presionado desde adentro
Edgard Tijerino M. [email protected]
El jueves por la noche, después de entrevistar a Carlos Estrada y Argelio Córdoba, en un dogout que explotaba de júbilo, salí del Estadio Nacional preguntándome: ¿Qué tipo de relación puede establecerse entre un directivo joven, inexperto, atrapado por la pasión, ansioso de tener éxito y un manager competente, veterano, que ha atravesado por todas las dificultades ampliando conocimientos y cultivando habilidades, exigiendo hacer uso del espacio que le corresponde para maniobrar?
Argelio no trató de ocultarse cuando se le preguntó:
¿Qué fue lo más difícil durante la travesía hacia la Serie Final?
“La relación con uno de los directivos y la agresividad de cierto sector del periodismo de Chinandega”.
¿Qué tanto necesitás vos una buena relación con Carlos Estrada?
“Mucho, sobre todo porque hemos sido muy buenos amigos… Sinceramente, he tenido problemas con él y eso me ha alterado”.
Brujo… ¿Cuál fue el punto neurálgico?
“Cosas como darle un mitin a los muchachos exteriorizando molestias después de perder, es algo que incomoda… Yo entiendo su preocupación, pero uno tiene su espacio y sabe manejarlo… Yo le dije a Don Carlos que eso no debería existir y que tenía que entenderlo”.
¿Podrías decir que le tenés temor a una relación tensa con Estrada durante la final?
“Pienso que podemos llevarnos bien, pero no depende tanto de mi parte… Debe estar claro que en esto se gana y se pierde… ¿Cuando has visto que los Yanquis han quedado invictos?… Entonces hay que saber tratar a los muchachos. Es todo lo que pido y necesito”.
Frente a esta contradicción, ¿cómo ve la barra chinandegana al Brujo?
“No tengo problemas, con los peloteros tampoco… Lo que pasa en la barra hay muchos que no saben de béisbol y quieren que hagas cosas que no son las adecuadas… Hay un manager, que dirige, que tiene la responsabilidad sobre su espalda y debes confiar en él”.
Ese acoso, ¿qué tanto te ha afectado?
“La presión se siente. Está ahí encima de ti… Hubo un tiempo en que la emisora local estuvo en una fuerte campaña en mi contra… Me incomodé, por supuesto, pero superé la dificultad… Yo no soy viejo de puro gusto y mis canas dicen algo”.
En la agitada caseta, por un momento, Carlos Estrada estaba caminando sobre el arco iris de las ilusiones mientras se abrazaba con los peloteros… Lo detuvimos para llevarlo al terreno en el cual Argelio planteaba lo difícil de la relación.
¿Podrán superarse las contradicciones con la conducción del equipo?
“Eso es muy importante, fundamental, lo admito… Lo que pasa es que soy una persona que dice las cosas como las siente, y en ocasiones se producen interpretaciones equivocadas… Con los mismos peloteros me molesto, pero es que deseo lo mejor para el equipo… Logramos reunir un grupo capaz y esperamos que rindan… Yo pido el ciento por ciento de esfuerzo, como ésta noche”.
¿Podría garantizar una buena relación con Argelio en la final?
“Siempre hemos tenido una buena relación, como la que puedo tener con un hermano… Hay diferencias, como es natural, y podemos discutir, pero lo importante en que nos lleguemos a comprender… Creo que vamos a funcionar en la final”.
«ESTOY SOÑANDO»
Argelio no gana un título desde 1971… En 1970, derrotó al San Fernando en el juego crucial realizado en el viejo estadio de Masaya… En 1971, siempre al frente del Chinandega, se coronó en Managua.
¿Qué tanto sueñas a esta edad con el campeonato?
“Imagínate… Parezco un muchacho de 21 años con lo emocionado que estoy”.
¿Podrás dormir?
“Claro, muchacho, si la guerra se inicia el martes”.
¿Qué sería para vos un nuevo fracaso?
“Me sentiría viudo, pero con este equipo que tengo, eso no va a ocurrir”.