Edgard Rodríguez C. [email protected]
No se puede ser ofensivamente temible, si no se dispone de una buena defensa… En el béisbol, la defensa comienza con el pitcheo. Y eso fue lo que impidió al San Fernando seguir en la lucha.
Para remate, la promocionada ofensiva de las Fieras, no atacó con la profundidad deseada, como para compensar la ausencia de pitcheo, justo como le ha ocurrido a los Rangers en las Mayores.
De tal forma que este martes saltarán al terreno en busca del título nacional, los dos clubes más balanceados del país, el Bóer y Chinandega, quienes además dominaron durante la etapa regular.
Se espera una serie explosiva, de alto voltaje, con aficiones que se volcaron en respaldo de sus equipos y que tienen la ilusión de verlos crecer hacia la cima pese al sufrimiento que les espera.
Habrá tiempo para profundizar en los análisis, pero por de pronto, se vislumbra una serie de gran equilibrio, en la que no debe haber barrida por ningún lado. Ningún equipo es lo suficientemente bueno como para barrer, o discreto, como para ser barrido. Esta serie debe extenderse.
Chinandega tiene ventajas perceptibles como su infield, su bullpen y su timonel. Eso a la vez, conlleva a otras prerrogativas. La buena defensa, levanta al pitcheo, lo hace más eficiente. Y un buen mentor, consigue que sus jugadores hagan mejor aún, lo que ya saben hacer.
Aquí saldrán ganando los aficionados que deben presenciar batallas realmente tórridas, como se observaron en la etapa regular entre estas dos tropas, que, además, llegan a la Final, después de atravesar momentos difíciles, que lejos de debilitarlos, los fortaleció plenamente.
Al Bóer le veo dos abridores sólidos como Sandino y Bojorge, y un tercero que ha enseñado las uñas como Noguera. Chinandega presenta también dos brazos respetables en Sánchez y Rostrán y un comité de relevistas que ha sabido meter el hombro. Al ataque hay equilibrio.
Atrás han quedado el San Fernando y los Leones, quienes ofrecieron su mejor esfuerzo, pero tenían limitaciones que no pudieron superar. En la Serie Final, están los dos mejores equipos de este béisbol, cobijados por enormes expectativas y comprometidos con sus fanáticos.