Irenia García Serrano
En un homicidio o asesinato de un comisionado o cualquier miembro de la Policía Nacional, reaccionan en 5 minutos después de los hechos, con un feroz operativo de 300 agentes de las estaciones de Policía de Managua, de agentes especializados de la Dirección de Investigaciones Criminales (DIC), de las fuerzas especiales TAPIR y de la Brigada Especial.
Felicito a la Policía Nacional y a la comisionada Aminta Granera por la forma como manejaron el operativo.
En la Colonia Pedro Joaquín Chamorro, de los semáforos de la Robelo 8c. al lago 1/2 abajo, ya no existe tranquilidad, desgraciadamente hay un puente que nos colinda con el Barrio La Torres, el cual si bien lo ocupan personas honradas cuando se dirigen a sus trabajos, ya sea para ir a planchar, lavar o a tomar el bus más cercano, otros lo ocupan para sus fechorías.
El 18 de mayo nos despertamos a las 1:00 a.m. por un fuerte ruido, y nuestra sorpresa fue que unos vagos de Las Torres estaban quebrando los vidrios de la parte trasera y de la puerta del vehículo que estacionamos en la acera de la casa, sin motivo alguno, llamamos al 118 y nos dijeron que pusiéramos la denuncia que no podían hacer nada.
Minutos después, esos mismos vagos asaltaron a un taxero a quien le llevaron el vehículo, se llamó nuevamente al 118 y se expuso lo sucedido, y los policías llegaron 45 minutos después de haber transcurrido el hecho, luego de llamarlos reiteradamente.
Por eso hago un llamado a la comisionada Aminta Granera y al comisionado Cordero, para que efectúen aquí un feroz operativo contra las pandillas y los delincuentes, y no derramen su sangre personas inocentes que se ganan el pan de cada día como es debido.