- La sensación de estar sobre tierra movediza no es irreal. Managua fue construida sobre un terreno con múltiples fallas geológicas “jóvenes”, que constantemente están causando sustos a sus habitantes. Un estudio realizado por Ineter indica que en 250 kilómetros cuadrados estudiados en el casco urbano de la capital, existen 175 kilómetros de fallas comprobadas y fallas geológicas supuestas
Nohelia González y Benjamín [email protected]
En 1973, algunos meses después del terremoto que destruyó la capital, un grupo de expertos del Servicio Geológico de los Estados Unidos realizó un estudio en el que aseguraban que Managua es un sitio altamente peligroso, pues la densidad de fallas encontradas en 15 kilómetros cuadrados del centro de la ciudad, superaba a cualquier otra ciudad estudiada hasta la fecha.
Este estudio hizo que el poeta y entonces codirector del Diario de los Nicaragüenses, Pablo Antonio Cuadra (q.e.p.d.), advirtiera en su célebre columna de opinión, “Escrito a máquina”, del 30 de junio de 1973, el error de haber asentado a la capital en un sitio tan peligroso como el escogido para la ciudad de Managua.
El estudio de los norteamericanos, realizado en 15 kilómetros cuadrados de la ciudad, reveló que existían 11 kilómetros de fallas, lo que arrojaba una densidad de 0.73 kilómetros de fallas por kilómetro cuadrado. Esta densidad ubicaba a Managua está por encima de ciudades altamente sísmicas como Berkeley u Oakland en California, o Fukui en Japón.
“Esta densidad es tan grande si no mayor que cualquier otra ciudad donde existen datos”, señalaban los geólogos norteamericanos, quienes advertían también que “no estamos enterados de una densidad similar de fallas en cualquier otra ciudad”.
GRIETAS POR DOQUIER
Casi treinta años después, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) finalizó un estudio geológico de Managua, que ha confirmado los resultados lapidarios de los norteamericanos.
El estudio revela que en 250 kilómetros cuadrados de la zona urbana de la capital, existen 106 kilómetros de fallas comprobadas, lo que da una densidad de fallas de 0.69 kilómetros de fallas por kilómetro cuadrado.
El campo de estudio se extiende desde el Lago de Managua al Norte, el lineamiento Miraflores-Nejapa al Oeste, Sabana Grande (entre el Aeropuerto y Cofradía) y Sierra de Managua al Sur de la ciudad.
De igual forma el estudio, realizado por un equipo de cinco geólogos nicaragüenses, tres geólogos del Servicio Geológico checo y personal del Ineter, dirigidos por la geóloga italiana Graciela Devollín, encontró que existen 69 kilómetros de fallas geológicas supuestas (no comprobadas en el terreno).
La sumatoria de las fallas comprobadas y supuestas indica que Managua urbana cuenta con 175 kilómetros de fallas.
VIEJAS Y NUEVAS FALLAS
Los trabajos de campo y la observación aérea dieron información sobre fallas que han estado activas en los últimos 11,000 años, explicó Claudio Gutiérrez, Director de Ineter.
Algunas fallas eran conocidas, no obstante hay un sinnúmero de fallas desconocidas, entre las que destacan al menos dos grandes fallamientos geológicos.
Las fallas conocidas son la Tiscapa, responsable de la activación de cuatro fallas, entre ellas la de los Bancos, de Chico Pelón, que ocasionaron el sismo de 1972. También se ubica la falla del Estadio, responsable del terremoto de 1931. Se localizan las fallas de Cofradía y Nejapa-Miraflores.
Las dos nuevas fallas fueron bautizadas por los geólogos como la falla El Mirador-Santo Domingo-Las Colinas y la de San Judas, explicó Gutiérrez.
Lejos de representar un estudio acabado sobre las fallas de Managua, el informe, según el director de Ineter, quien señala que es “un avance considerable en el conocimiento sobre las fallas geológicas de Managua”, reconoce que todavía la información está lejos de ser completa, en tanto aún no se ha determinado la peligrosidad de cada una de las fallas existentes en la ciudad.
El estudio de la peligrosidad de cada una de las fallas será posterior, señala Gutiérrez, quien desde ya realiza gestiones para lograr el financiamiento de dos etapas posteriores del estudio, la primera denominada parámetros geométricos y estructurales (que determinará la peligrosidad de cada una de las fallas comprobadas de Managua) y la segunda, corresponderá a los estudios sobre las denominadas áreas blancas.
Las áreas blancas son aquellas zonas relativamente grandes, donde no aparecen fallas, donde la densidad de las fallas es mucho más baja que en el resto de Managua o donde las fallas comprobadas o supuestas pierden continuidad. Tal es el caso de Ciudad Sandino y Esquipulas.
INFORMACIÓN DISPONIBLE
El estudio cuyo resultado es un mapa de fallas geológicas de Managua, incorpora al menos 200 estudios geológicos realizados por consultores nacionales, 302 informes geológicos realizados por Ineter, el estudio de 441 puntos en el terreno, se abrieron 23 trincheras (zanjas) exploratorias, hicieron recolección de muestras de roca y se levantaron 43 columnas estatigráficas que servirán de información a los geólogos.
Los resultados del estudio realizado desde mediados de 2001 hasta abril de 2002 y que fue auspiciado por la Agencia Sueca para el Desarrollo (ASDI) y el Banco Mundial, quienes donaron 136 mil dólares, podrán ser consultados mediante la base de datos sobre fallas geológicas de Managua que dispondrá el Ineter.
La idea del estudio era “hacer una evaluación completa de la amenaza de terremotos”, explicó Gutiérrez, quien señaló que “queremos que la ciudadanía ubique bien las fallas que están lejos o cerca de sus viviendas”.
La ciudadanía podrá disponer de información sobre la amenaza sísmica de la ciudad a través del mapa que tendrá una edición masiva, así como mediante el sitio Web de Ineter, cuya dirección es http://www.ineter.gob.ni/geofisica/sis/f-mana.hhml
La información a la que tendrá acceso la persona que consulte el sitio en la red, será sobre las fallas, las calles de la ciudad, el mapa catastral, número catastral, nombre de los barrios, distancia de la propiedad de la falla o fallas más cercanas. El margen de error del mapa es de 25 metros más o menos.
RIESGO SÍSMICO EN MUNICIPIOS
El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) en el texto Amenazas Naturales, en el capítulo relativo a la Amenaza Sísmica, coloca a Managua como la ciudad más sísmica de todo el territorio nacional.
“Managua es el área en Nicaragua donde se han estudiado más detalladamente las fallas geológicas. La ciudad se encuentra en una situación especial porque es aquí donde la cadena volcánica cambia su rumbo y el juego de las fuerzas tectónicas es más complicado que en otras zonas”, refiere el texto.
Los municipios de Nicaragua fueron clasificados según su nivel de amenaza sísmica. El nivel 10 indica la máxima amenaza, y sólo lo ostenta la capital nicaragüense, seguida de El Viejo y Mateare con nivel nueve; León, Chinandega, Las Paz Centro, Posoltega, Moyogalpa, Chichigalpa, Tipitapa, Granada, Telica, Rivas, entre otros con nivel 8, que suman en total 29 municipios.
UNA CIUDAD ALTAMENTE SÍSMICA
“Lo que esperamos con este mapa es que la gente pueda tomar conciencia. Será un mapa sencillo para que todo el mundo pueda leer en su propia casa. Lo que queremos es que la gente, el habitante común, no se olvide que Managua es una ciudad altamente sísmica, que sepa que ahí al lado de su casa está una falla”, advirtió Graciela Devollín, directora del Departamento de Deslizamiento del Ineter.