Vicente Padilla nuevamente fue dominante en su labor del martes ante los Mets.

“Fue su mejor pitcheo”

Edgard Tijerino M. [email protected] Cómo cambian las perspectivas, y las consideraciones, y las valoraciones… Durante un caluroso spring trainning en Florida, Larry Bowa siempre mantuvo a Vicente Padilla en la lista de “sospechosos”, pese al gigantesco esfuerzo desplegado por el derecho pinolero buscando desesperadamente el puesto de quinto abridor. Parecía que Bowa, a propósito, era […]

Edgard Tijerino M. [email protected]

Cómo cambian las perspectivas, y las consideraciones, y las valoraciones… Durante un caluroso spring trainning en Florida, Larry Bowa siempre mantuvo a Vicente Padilla en la lista de “sospechosos”, pese al gigantesco esfuerzo desplegado por el derecho pinolero buscando desesperadamente el puesto de quinto abridor.

Parecía que Bowa, a propósito, era un desinformado sobre el nica, sus pretensiones y su rendimiento… ¿En algún momento se percató Bowa de que Vicente era el pitcher de los Filis con mejores cifras en el entrenamiento?… Lo sabíamos aquí, lo sabía el periodismo de Filadelfia, lo sabían quienes enfrentaron su bola rápida deslizante o la de hundimiento, y comprobaron su progreso, pero no Bowa.

El manager estaba “enamorado” de David Coggin, y consideraba que Padilla no tenía sitio en una rotación encabezada por Robert Person, Terry Adams, Brandon Duckworth y Randy Wolf… Consecuentemente, su aporte estaría en el bullpen.

Pregúntenle hoy a Larry Bowa, ¿a quién seleccionaría para ser el abridor de un juego crucial? Él sólo tiene un nombre a mano: Vicente Padilla, ese pitcher valiente de sorprendente crecimiento, capaz de superar en un duelo a cualquier ganador de Cy Young, o rival con salario superior a los 15 millones.

La noche del martes, en una Nueva York congelante, como lo es entre octubre y abril, Padilla fue una estufa caliente que permaneció humeante a lo largo de 8 entradas… Su bola rápida que llegó a moverse a 97 millas como una serpiente eléctrica provocando escalofríos, su control y su dominio, le permitieron sujetar a una gruesa batería como la de los Mets, en sólo tres hits.

La posibilidad de acercarse más hacia una blanqueada, algo que casi logra contra los Rojos y que supo concretar frente a los Cascabeles, fue descartada cuando tuvo que ser reemplazado en el cajón de bateo por un emergente… Pero los Filis explotaron en ese momento y lo empujaron hacia su sexta victoria mientras Bowa saltaba de su butaca.

“Fue su mejor pitcheo en la temporada”, dijo genuinamente excitado… “¿Mejor que contra los Cascabeles?”, preguntó un cronista de Filadelfia… “Mejor —respondió el manager sin titubear— porque los Mets tienen un line-up más fiero y destructivo, y Padilla los borró por completo”.

El gran escéptico alrededor del futuro inmediato de Padilla, es ahora su más grande creyente… Con unos cuantos como Padilla, Bowa se atrevería a desembarcar en Normandía, cruzar el Rubicón o defender Alejandría.

Los Filis nunca son subestimados cuando Padilla está en la colina… Sus 6 triunfos y 2.57 en carreras limpias, permiten incluso, sin exagerar, considerar que podría fabricarse un espacio para estar en el Juego de Estrellas.

El elogio más llamativo fue el de Bobby Valentine, manager de los Mets: “Fue la bola rápida más dañina que he visto éste año”… ¿Se imaginan eso en una liga que tiene a Schilling, a Johnson, a Brown, a Nomo, a Wood, a Hoffman, a Nen y tantos otros ya graduados y con sólida reputación?

“Ejerce un fácil dominio. Sólo se trata de dejarlo pitchear”, me dijo el coach Ramón Henderson hace unas semanas, cuando todavía no había impactado tanto… Bueno, Mo Vaughn y Mike Piazza fueron inutilizados en los únicos momentos de presión por los que atravesó el nica.

“No sentí el clima frío”, dijo Padilla con esa sencillez que lo caracteriza… ¿Y cómo iba a sentirlo si su calor hubiera podido derretir el Shea Stadium?

PRÓXIMA PARADA

El domingo en el Estadio Olímpico de Montreal, el mismo escenario que vio el resurgimiento de Denis Martínez, éste agigantado Vicente Padilla se fajará con los inspirados Expos.

Buscará su séptima victoria antes que se desvanezca el primer tercio de la temporada, enfrentado el reto de Javier Vásquez y tratando de neutralizar a Vladimir Guerrero. A lo largo de 70 entradas, Padilla permite sólo 51 imparables mientras poncha a 55 y cede 18 pasaportes.

“Voy a comenzar de nuevo”, dijo, después de su derrota ante los Astros, y nos mostró la seriedad de su compromiso la noche del martes.  

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