ACAN-EFE
TEGUCIGALPA.- Honduras, Guatemala, El Salvador y Nicaragua son los países de Centroamérica que todavía no han ratificado el estatuto de la Corte Penal Internacional (CPI), dijo ayer Hugo Relva, dirigente de Amnistía Internacional (AI).
Relva visita Honduras para gestionar ante las autoridades locales la pronta ratificación legislativa del tratado del CPI, que debe ser depositado en las Naciones Unidas el 2 de julio próximo.
Por ahora, en Centroamérica sólo Costa Rica, Panamá y Belice han ratificado su adhesión a la CPI, dijo a ACAN-EFE Relva, quien representa a una Coalición de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) internacionales que impulsa la vigencia del nuevo tribunal.
La CPI fue creada en 1998 para ventilar juicios por delitos de lesa humanidad, crímenes de guerra y genocidio, entre otros.
El dirigente de AI informó que se ha reunido con el presidente del Congreso Nacional, Porfirio Lobo, y otras autoridades hondureñas para pedirles que el Estatuto de Roma sea sometido a ratificación.
Sin embargo, el documento está en manos del presidente de Honduras, Ricardo Maduro, quien no lo ha enviado al Parlamento.
Relva lamentó que, por problemas de agenda, Maduro no le recibió, pero destacó que “soy optimista” porque en Honduras no hay oposición a la CPI, según confirmó en sus entrevistas con los funcionarios.
Por el contrario, remarcó que la Corte Suprema de Justicia emitió un dictamen favorable a la adhesión de Honduras.
El delegado de la Coalición por la CPI subrayó que para Honduras es muy importante ratificar el instrumento antes del 2 de julio, porque así quedará como Estado fundador, ya que también suscribió el Estatuto de Roma el 17 de julio de 1998.
Los estados fundadores tendrán derecho a voz y voto en la asamblea de instalación, prevista para septiembre próximo.
En relación con el resto de países de Centroamérica, Relva comentó que en Guatemala la ratificación está “muy dura”, a pesar que la Corte Constitucional emitió “un muy buen dictamen favorable”.
El Salvador “es un país frío” ante la Corte Penal Internacional, y en Nicaragua “están divididos” los criterios sobre la ratificación, agregó el dirigente.
En estas circunstancias, puntualizó Relva, Honduras es el país centroamericano, de los cuatro que no lo han hecho, que “está más cerca” de adherirse a la CPI antes del 2 de julio.
Según el dirigente, al menos 67 estados se han adherido ya al Estatuto de Roma.
¿QUÉ ES LA CPI?
La CPI será una corte permanente que investigará y llevará ante la justicia a los individuos, no a los Estados, responsables de cometer las violaciones más graves al derecho internacional humanitario: genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, una vez que sea definida la agresión.
A diferencia de la Corte Interamericana que resuelve sobre el cumplimiento de las obligaciones de los Estados Partes, surgidos de la Convención Americana de Derechos Humanos, la CPI establecerá la responsabilidad penal individual; y, a diferencia de los Tribunales Penales Internacionales para Ruanda y la Antigua Yugoslavia, creados por resolución del Consejo de Seguridad, su jurisdicción no estará cronológica o geográficamente limitada.
La CPI no será retroactiva, aplicándose sólo a aquellos crímenes ocurridos después de su entrada en vigor. Alcanzadas las 60 ratificaciones necesarias en ceremonia solemne organizada por las NN.UU. el 11 de abril pasado, el Estatuto de Roma entrará en vigor el 1 de julio de 2002.