- No admiten que sea por “arnoldistas”
Mercedes SequeiraCORRESPONSAL /[email protected]
De forma inusitada y rara, tres delegados de diferentes instituciones del Estado renunciaron a sus cargos la semana pasada, aduciendo “mejores ofertas de trabajo” y “problemas personales”.
Sin embargo, en el ambiente se maneja que estos funcionarios renunciaron por presiones políticas, supuestamente tras haber participado en una reunión que organizó el ex presidente Arnoldo Alemán, el 8 de mayo en la casa de campaña del PLC de esta localidad, donde juramentó a los representantes municipales de ese partido.
El ingeniero Jaime Barilla Barquero, quien fungía como gerente de la Empresa Nicaragüense de telecomunicaciones (Enitel) de la zona central, renunció del cargo por mejores ofertas de trabajo, según la misiva que envió al Lic. Miguel Abarca, Gerente de Atención al Cliente de Enitel Central.
Al ser entrevistado sobre su nuevo trabajo, Barilla no supo responder. En su sustitución estará la Lic. Marcia Núñez, originaria de Managua.
Según Jaime Barilla, quien es de tendencia “arnoldista”, la licenciada Núñez estará interinamente como gerente de Enitel de la zona central.
Barilla Barquero, quien estuvo por cinco años a cargo de esta institución, negó que haya renunciado por presiones políticas, y a la vez dijo que se dedicará a la ganadería.
Así mismo renunció el director del Silais Chontales, Dr. Elmar Urbina. En su lugar estará interinamente el Dr. Diego Calvo, quien trabaja como director de servicios de salud en el Silais, y que aseguró aspira a ser el nuevo director del Silais-Chontales.
Señaló que en reunión sostenida con los médicos, anunció que éstos podrían meter sus solicitudes para optar al cargo de director del Silais-Chontales, puesto que la elección es de la ministra de Salud, Lucía Salvo.
LA PRENSA intentó conocer la versión de Urbina acerca de su renuncia, pero fue imposible, aunque Calvo manifestó que su colega se dedicará a su especialidad como médico perinatólogo.
Otra de las doctoras que renunció en esta semana fue Julia María González, quien estaba en el cargo de directora del Hospital Asunción de Juigalpa.
Según González, renunció por problemas personales y no por presiones políticas.
Según fuentes fidedignas, fueron llamados a la dirección general de Recursos Humanos el pasado 15 de mayo.