- Los intensos tiroteos aumentaron durante la noche, ambas partes usaron morteros y armas de fuego
- India se niega a recibir al alto comisionado paquistaní, quien permanece en Nueva Delhi
Neelesh Misra (AP)
NUEVA DELHI.- La India expulsó ayer al embajador de Pakistán mientras se intensificaban los combates entre las dos naciones vecinas, provistas de armas nucleares, en la disputada región de Cachemira, obligando a miles de residentes a huir.
La medida diplomática fue anunciada luego que el primer ministro Atal Bihari Vajo, se reunió con los jefes del Ejército e Inteligencia, para decidir cuál será la respuesta india a un ataque miliciano la semana pasada en Cachemira, en el que murieron 36 personas. La región himalaya ha sido causa de dos de las tres guerras entre la India y Pakistán.
La India retiró a su embajador de Pakistán en diciembre, luego de un ataque miliciano al Parlamento en Nueva Delhi.
El alto comisionado paquistaní permanece en Nueva Delhi, aunque el gobierno indio se ha negado a recibirlo. En Islamabad, el secretario de Relaciones Exteriores, Inamul Haq, dijo que su gobierno espera confirmación de la expulsión.
La decisión fue considerada una señal de que Nueva Delhi todavía espera resolver la disputa por medios diplomáticos, más que una respuesta militar.
Vajpayi prometió ante el Parlamento, a principios de la semana, que tomaría medidas luego del ataque del martes contra una base del Ejército. La mayoría de las víctimas eran esposas e hijos de soldados. India culpa a Pakistán del ataque, y muchos legisladores piden que se inicien acciones militares.
TIROTEOS EN AUMENTO
En Cachemira, los intensos tiroteos aumentaron durante la noche, ambas partes usaron morteros y armas de fuego. Poblaciones enteras fueron abandonadas.
“Es una guerra”, dijo Bishamber Dass, una de las 10,000 personas que huyeron la noche del viernes. “Las explosiones de las armas podían oírse incluso a cinco kilómetros de la frontera”, dijo Dass, quien encontró asilo en un campamento improvisado, ayer, para inmigrantes.
Los enfrentamientos fueron particularmente violentos en las áreas de Hiranagar y Samba.
Oficiales del Ejército indio en la región dijeron que cuatro soldados resultaron heridos, mientras que tres civiles murieron y siete sufrieron lesiones, en el enfrentamiento armado más intenso en lo que va del año.
La televisión oficial paquistaní informó que cuatro civiles murieron y 40 resultaron heridos por los proyectiles indios.
Los informes de los oficiales militares locales, residentes y reporteros en la frontera no coinciden con las declaraciones emitidas por el Ministerio de Defensa y por el Ejército.
“Hasta ahora no hay grandes combates”, dijo ayer el vocero de la defensa, P.K. Bandopadhyay, a la agencia de noticias Associated Press.