La sexóloga y sicóloga Auxiliadora Marenco, valora que los resultados de la encuesta reflejan la iniciación temprana de las relaciones sexuales de parte de los jóvenes, atribuido a que existen menos prejuicios y represión alrededor de la sexualidad, sin embargo “la educación sexual sigue siendo mojigata y negatoria de la información’’, sostiene la especialista.
“Entre los jóvenes se han ido despejando esos velos y se han dado cuenta que todas las prohibiciones que les llegan alrededor de la sexualidad son falsas. Descubren más temprano el asunto de la doble moral y no se enganchan en ella o sólo se enganchan para protegerse cuando sean descubiertos, pero ellos en sí, ven la sexualidad con más naturalidad, lo cual creo que es sano’’, valoró.
Según la sexóloga, las afirmativas sobre la masturbación en la realidad podrían ser mayores, ya que existe una reacción de protección hacia la imagen de parte de los jóvenes.
“Hay una creencia generalizada y eso es una ignorancia de creer que la mujer no necesita masturbarse porque a través de la función de la menstruación elimina las tensiones sexuales que en el hombre le llevan a la masturbación, lo cual es totalmente falso’’, dijo.
Marenco opina que muchas mujeres se reprimen de masturbarse por el tipo de educación que recibieron y aún cuando tengan deseos no lo hacen, pero hay muchas más de las que contestan una encuesta que sí lo hacen y cuando lo hacen probablemente se sientan anormales porque no corresponden con el patrón de las que se reprimen, ya que así nos ha dicho la educación que seamos, reprimidas.
Virginidad
En cuanto a la virginidad, se refleja una contradicción, según el análisis de Marenco. “Por un lado, en pleno siglo XXI se sigue pensando que la virginidad es una virtud y los muchachos las siguen prefiriendo vírgenes para casarse, sin embargo hay mucha más libertad sexual y muchas más mujeres están teniendo relaciones sexuales, entonces con qué vírgenes se van a casar si se están acostando con ellas’’.
La sexóloga reitera que la virginidad sigue siendo vista como un valor y la doble moral es la que prevalece al final como la dueña de ese valor.
La condena a las mujeres por tener a lo largo de su vida más de una pareja sexual, sigue prevaleciendo por el prejuicio. La especialista afirma que se sigue valorando a la mujer que ha tenido parejas sexuales como promiscua.
Los prejuicios y condenas morales son, de acuerdo a la especialista, una influencia en el grado de honestidad a la hora de responder una encuesta sobre el comportamiento sexual.