Los campos de fútbol, béisbol y algunos oscuros pabellones son los lugares preferidos de los universitarios para rendirle culto al amor…
Hoy la noche se presta. ¡Todos están bailando, tomando y ‘chileando’ en el parqueo!
Pero si te vas más allá, a lo lejos y solitario, justamente en el campo de arbustos de tempates, la música pasa a fondo, en cambio los grillos y las chicharras casi te cantan al oído. Además, el cielo se ve más lleno de estrellas, la Luna…la Luna parece más brillante que da la impresión de poderla tocar.
Si vas a este campo, caminás despacio y con cuidado de que no te salga una culebra o que te pique algún otro bicho, psshhh… entre los arbustos se escuchan unos gemidos, que no se pueden distinguir.
Sobre el pasto, ya casi seco y a la luz de la Luna, están dos cuerpos que no sé si los envuelve el amor o la pasión. Ambos están semidesnudos y entrelazados, moviéndose al compás de esos gemidos.
Sin percatarse de la presencia de los curiosos, los enamorados dan rienda suelta a sus deseos carnales más ocultos y aprovechan la falta de vigilancia del campo de fútbol de la UNI, para rendirle culto al amor.
Y es que cada universidad se caracteriza por tener su “rinconcito del amor” donde los universitarios aprovechan para hacer de las suyas. En la UNI por ejemplo está la azotea de las oficinas de Ingeniería Química o la terraza del edificio de Arquitectura, que son punto de encuentro de las jóvenes parejas.
También en las noches, las bancas ubicadas frente a los internados de la UNI, y las más alejadas por donde menos concurren los jóvenes, son los sitios adecuados para sentirse cómodos e intercambiar los besos más ardientes y apasionados, acompañados de las caricias más traviesas y atrevidas.
En el Recinto Universitario Pedro Arauz Palacios (RUPAP), es muy famoso el ‘pabellón del amor’, ya que por lo general siempre se van a encontrar reunidas a lo largo de éste, varias parejas de enamorados que desbordadas por el amor y la pasión se dan cita allí.
Cuando desapareció el campo de fútbol en la Universidad Centroamericana (UCA) por los nuevos edificios, entre ellos el del Camarón, los jóvenes amantes perdieron el lugar perfecto en la universidad para aventurar y saciar sus instintos, pero ahora, según los vigilantes, a los muchachos no les molesta la incomodidad que pueda ocasionar hacer este tipo de actividades en los baños.
La Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) no se queda atrás, ésta es la que aún conserva grandes extensiones de terrenos solitarios y aislados. También son muy comunes los acuerdos que se hacen entre estudiantes internos para que en ‘una noche de tantas’ desocupen la habitación… Y ni hablar del pabellón trece, detrás de la Biblioteca, detrás del pabellón de Medicina, detrás de la cancha de baloncesto…
Modalidad:
Esta encuesta periodística se realizó en cinco universidades de Managua UNI, UNICIT, UPOLI, UAM y UNAN. Se entrevistaron 195 estudiantes escogidos al azar, de los cuales 93 fueron mujeres y 102 hombres.
Cada encuestado lleno un formulario de selección múltiple que luego depositó privadamente en una caja sellada a fin de guardar en el anonimato las respuestas del encuestado.Colaboración: Josanda Guerrero villagra