- Vicente Padilla no estuvo
dominante
Edgard Tijerino M. [email protected]
Incluso la actividad en Casa Presidencial se detiene cuando lanza Vicente Padilla… No es algo raro en este país tan desesperado por “saborear” algo bueno en medio de una crisis agobiante, y tan atrapado por el béisbol… Recuerdo en los años 80, cuando un duelo que se extendió a 19 entradas entre Dantos y Granada, mantuvo en el círculo de espera a la Dirección Nacional por más de tres horas en el Sistema de T.V., con un comunicado de gran importancia en sus manos… Sólo el béisbol podía obligarlos a eso.
Después de la derrota sufrida por Vicente Padilla 6-2 en la noche triste del miércoles, en Houston, las piedras lloraron y los lamentos de las palmeras nos estremecieron.
Hey, esperen… ¿Qué queríamos? ¿Pensamos acaso que Padilla era un robot de rendimiento inalterable, sin necesidad de afinamiento incluyendo cambios de aceite? Eso es imposible, señores, sobre todo en pitcheo, porque el arte de sacar outs, es tan difícil como el de cortar diamantes… Pueden preguntarle a Bob Feller, a Sandy Koufax, a Steve Carlton, y a cualquier otro “Monstruo” de la colina que se encuentren en la vuelta de la esquina.
“Lo madrugaron”, decía el parte de guerra explicando el naufragio de Vicente… Un hit, par de dobles y otro hit para el 3-0… Súbitamente lo vimos metido en un Laberinto, pero nos colgamos de una esperanza: frente a los Rockies, Vicente reaccionó vigorosa y eficazmente a un ataque de 4 carreras para terminar imponiéndose.
Pero la del miércoles era otra noche, y la historia del juego fue otra… No hubo recuperación revitalizante para ejercer dominio, y tampoco apoyo ofensivo de los compañeros… Eso sí, una vez más, Vicente tuvo cuerda y aliento para sostenerse por 6 entradas. Soportó 10 hits que le fabricaron 5 carreras, todas limpias, y vio saltar a 2.90 su efectividad.
Pese a esa agresión, Padilla permanece en el ranking de los pitcheres más difíciles de ser bateados con un porcentaje en contra de 211 puntos, superior al de muchos “fieros”, ganadores de 20 y de Cy Young.
El nica no pudo escapar a la inutilidad de los Filis cuando salen de su patio, como lo demuestran 15 derrotas en 18 juegos, en contraste con el balance de 14-8 en el Estadio de los Veteranos.
“Sin producir lo suficiente es imposible vencer”, dijo el manager Larry Bowa con su estado de ánimo hecho harapos, y refiriéndose a Padilla, explicó: “Él enderezó su pitcheo por un buen rato, superando complicaciones, pero nuestros bates permanecieron ocultos frente a Carlos Hernández… He hecho movimientos en la alineación, pero no han funcionado… Lo siento por Padilla, que necesitaba ayuda y no se la proporcionamos”.
Con humildad, entereza y una natural molestia con él mismo, Padilla dijo: “No pude estar tan bien como la última vez… Mi localización no respondió y ellos conectaron batazos oportunos… Se me terminó una racha pero estoy listo para comenzar otra”.
El miércoles, en medio de todos nuestros problemas sin solución, nos levantamos pensando que Padilla podía lograr su tercera victoria del mes y sexta de la temporada… No pudo ser porque el béisbol es así. Una noche Harvey Haddix lanza 12 innings perfectos y pierde el juego. Bob Hendley trabaja para un hit, pero al otro lado, Koufax tira perfecto… Pedro Martínez y Randy Johnson, repentinamente son bombardeados… Y como ellos, Vicente no es un Robot… Es apenas un pitcher en construcción, que nos impacta con actuaciones formidables.
RUMBO A MÁS DE 15
“Lo que hemos calculado sobre su aporte son unas tres victorias por mes”, me dijo el responsable del bullpen Ramón Henderson hace unas semanas, cuando el crecimiento de Vicente no era tan espectacular.
Eso equivale a un total de 18 triunfos, pero Henderson prefirió retroceder hacia lo prudente: “Unas 15 victorias significan un gran año. Creo que puede lograrlas”… El nica ganó 3 en abril y lleva 2 en mayo… Qué bien va el cálculo de Henderson.
El catcher Mike Lieberthal considera que su bola rápida no estaba obedeciendo al pensamiento de Padilla… Pese a eso, sólo usó 77 lanzamientos frente a 27 bateadores. Su próxima apertura, contra los Mets, el martes en Filadelfia.