- La envoltura de los productos ecológicos podría informar a los consumidores la procedencia
María Antonia López M. [email protected]
Las pequeñas o medianas empresas que han obtenido un certificado ecológico tienen mayores oportunidades en un mercado que parece expandirse, de obtener mejores precios pagados por sus productos elaborados sin materiales químicos.
En Nicaragua solamente opera una certificadora ecológica, Biolatina, no obstante, hay varias empresas que trabajan con instituciones que no están radicadas en el país.
Byron Corrales, quien trabaja con productores de café orgánico, explicó que han tenido que buscar nuevos mercados, ya que los volúmenes de producción orgánica son muy bajos con respecto a la demanda.
Por esta razón han optado a la diversificación de los cafetales de más baja altura, no obstante, los procedimientos para obtener una certificación son más difíciles elevando los costos de producción, ya que apenas se obtienen unos nueve quintales por manzana, aclaró.
Corrales indicó que ya se están exportando más de 30 mil quintales anuales hacia mercados especiales de Estados Unidos y Europa, que ofertan cooperativas que están haciendo denominaciones de orígenes y regionalización de calidades.
“Estamos tratando de darle un atributo ambiental que se exige en esos mercados”.
Para ser miembro de una certificadora extranjera los productores tienen que pagar 450 dólares, un inspector cobra hasta 200 dólares diarios por inspección en la finca y el boleto aéreo “eso se compensa con los precios del café porque, según precio de la bolsa de New York, andan por unos 40 a 50 dólares de más por quintal”, indicó Corrales.
Actualmente el precio promedio en la bolsa es de 50 dólares por saco de 60 kilos.
EL CACAO
Otros productores que también trabajan ecológicamente, son los de Cacaonica, quienes se han establecido en el municipio de Waslala (Atlántico Norte) con la producción de cacao orgánico, apoyados por el organismo alemán Pro Mundo Humano.
Hans Grebe, delegado para Nicaragua de Pro Mundo Humano, recalcó que todo el proceso productivo es completamente orgánico, y para ello los productores tienen que cumplir con todos los requisitos que han sido señalados con la certificadora instalada en Nicaragua.
Indicó que los productores tienen que realizar una serie de procesos que van desde el cultivo bajo sombra, compensar con trabajo forestal y además recurrir al trabajo de fermentación que les implicará dar mejor sabor al producto que están exportando hacia Alemania, donde se pretende que la casa compradora, pronto pueda presentar en la envoltura de los chocolates información sobre la calidad orgánica de la materia prima exportada desde Nicaragua.