Orlando González A.
El respaldo que la sociedad está brindando a la familia de don Antonio Medrano y a su hijo Mario, y al joven Ausberto Narváez, tiene que ser un ejemplo para todo padre de familia y para la juventud que tiene oportunidad de ocupar puestos importantes.
Conozco muy bien a don Antonio por su trayectoria de hombre trabajador y honesto, virtudes que ha transmitido a su familia… y aunque no conozco personalmente al señor Narváez, lo que se comenta de él y su familia, es todo favorable.
Me motiva escribir esta carta al hacer notar a todos lo jóvenes que se están levantando como administradores y empleados, que sí vale la pena ser honrado… la honradez ha sido para ellos el motivo del respaldo general.
Los que no han actuado con honestidad, podrán quedarse con el dinero que les produjeron sus “negocios”, pero, ¿qué esperan del futuro? ¿Qué le van a heredar a sus hijos?
Nuestra familia está orando porque estos dos jóvenes en cuya honradez creemos, salgan bien y pronto, y queden como ejemplo para la juventud.