Medicina veterinaria

Dr. Jaime A. Pastora R. En cualquier sociedad responsable y organizada, para estudiar medicina veterinaria el candidato tiene que llenar requisitos mínimos para ingresar a dicha carrera, como son alto rendimiento académico, aprobar un examen de aptitudes y otro de admisión, y, una vez que consiguió ingresar a estudiar la carrera, se somete a un […]

Dr. Jaime A. Pastora R.

En cualquier sociedad responsable y organizada, para estudiar medicina veterinaria el candidato tiene que llenar requisitos mínimos para ingresar a dicha carrera, como son alto rendimiento académico, aprobar un examen de aptitudes y otro de admisión, y, una vez que consiguió ingresar a estudiar la carrera, se somete a un régimen de estudio que requiere disciplina y dedicación exclusiva durante cinco años, cubriendo una carga horaria de 4,900 horas, para habilitarlo a su trabajo de tesis de grado, que luego tiene que defender ante una comisión examinadora, constituida por especialistas de renombre científico.

Estos parámetros que se describen aquí, pueden tener sus variantes de país a país, lo que bien es cierto es que son instituciones organizadas, de prestigio y con una alta responsabilidad científica, ética y moral, que garantizan, a la sociedad, profesionales con alto nivel de desempeño.

Por esas razones nos preguntamos: ¿cómo es posible que el CNU, que supuestamente vela por la excelencia académica, autorice carreras de medicina veterinaria en algunas universidades, las cuales no tienen las mínimas condiciones para desarrollar este tipo de estudios?

Además de no tener infraestructura y equipamientos, como laboratorios de química, bioquímica, fisiología, anatomía, microbiología, virología, farmacología —sólo para mencionar algunos— también carecen del talento humano, como es una planta docente de prestigio científico en las diferentes especialidades, que garantice profesionales responsables con la praxis de la medicina veterinaria.

En lo que respecta a la carga horaria en la formación de los estudiantes a quienes pretenden otorgarles el título de “médicos veterinarios”, la misma se reduce a clases sabatinas eminentemente teóricas y en un período de cuatro años.

Nuestro país merece poner fin al comercio inescrupuloso de la educación superior. Las universidades de “garaje” proliferan como hongos, y el papel de CNU es dictaminar la apertura o clausura de cualquier carrera que no reúna los requisitos: Cn. Ley 89, título VIII, cap. único, artículo 58, acápite 4.

Miembro activo del Colegio de Médicos Veterinarios.   

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