AFP
WASHINGTON.- El legendario Joseph Bonanno fallecido el sábado, en Tucson, Arizona (sudoeste), donde residía, fue uno de los fundadores de la mafia neoyorquina en los años 30, y uno de los cinco padrinos de la Cosa Nostra en Estados Unidos.
Bonanno reconoció ser miembro de la “Comisión”, una especie de gobierno de la mafia junto a Tommy Lucchese y Carlo Gambino, de Nueva York y otras ciudades estadounidenses en los años 50 y 60, antes de retirarse a Arizona en 1968, según su autobiografía, “Un hombre de honor”, publicada en 1983.
Bonanno murió a los 97 años, como consecuencia de un ataque cardíaco, informó el Tucson Citizen, que cita a su abogado Alfred Donau.
En la cúspide de su influencia, Bonanno, apodado “Joe Bananas” (Joe El Loco), dirigía una de las cinco familias originales de la Cosa Nostra en Nueva York. Fue arrestado en varias oportunidades pero jamás condenado por sus actividades, aunque pasó más de un año en prisión en los años 80 por obstaculizar a la justicia y ultraje a un magistrado, al negarse a declarar en un juicio al crimen organizado en Nueva York.
Bonanno nació en 1905 en Castellammare del Golfo, en Sicilia (Italia), y emigró clandestinamente vía Cuba a Estados Unidos en 1931.
En Nueva York dirigió con mano dura durante 30 años el clan que lleva su nombre. Aunque confesó haber realizado actividades ilícitas, siempre negó haber estado implicado en la prostitución o el tráfico de drogas.
Contrariamente a otros jefes del crimen organizado, Bonanno prefería actuar con discreción. Sus debilidades más notorias eran, sin embargo, los anillos de diamantes y los cigarros de lujo, señala este domingo el cotidiano The New York Times en su biografía.
En 1964, convocado a declarar ante un tribunal de Nueva York, desapareció durante 19 meses, luego de haber sido secuestrado, según él. Las autoridades sospecharon que se trató de un golpe montado para protegerlo de otro clan mafioso.
Bonanno, quien también hizo fortuna con inversiones en los sectores textil e inmobiliario, cayó en desgracia a fines de la década de los 60, aparentemente luego de haber sido parte de un complot para asesinar a un jefe rival, después de una guerra fratricida entre mafiosos.