- Se presume que en vez de terneros les recetó balas
Maryorit GuevaraEspecial para LA [email protected]
Según el dictamen del médico forense, los cuerpos de los ganaderos encontrados el pasado lunes en el Cerro Guapinol, municipio de Teustepe, Boaco, con orificios de arma blanca, y que presentaban un alto grado de descomposición, tenían alrededor de 72 horas de permanecer en ese estado.
Esa precisión del forense coincide con el día en que se reunirían los ahora occisos Alejandro Durán Durán y Luis Manuel Zamora con Mateo Gutiérrez, el viernes tres de mayo. Este último les iba a vender seis terneros, refirió el capitán Ezequiel Ellis Rubio, jefe de información y análisis de la Policía de Tipitapa.
Según las indagatorias realizadas por la Policía de este distrito, las declaraciones señalan al único detenido, Mateo Gutiérrez Zamora, de 32 años, como el principal sospechoso de haber dado muerte a los ganaderos, originarios del municipio boaqueño.
De acuerdo con las investigaciones, Luis Zamora y Alejandro Durán, se citaron con Mateo el miércoles, primero de mayo, para hacer efectiva la compra de seis terneros, pero ésta no se realizó porque los interesados se presentaron con tres mil 500 córdobas, que según Mateo, no era lo acordado, por lo que decidieron citarse nuevamente.
Mateo propuso el viernes tres de mayo en el Cerro Guapinol, a lo que ellos accedieron, pero Mateo condicionó que tenían que llevar los 12 mil córdobas, que era el precio acordado inicialmente.
El capitán policial afirmó que durante las investigaciones, familiares y amigos de los fallecidos, declararon conocer por boca de ellos (Luis y Alejandro) que se encontrarían con Mateo para comprarle los terneros, debido a que llegaron a sus casas, solicitándoles ayuda para conseguir el dinero.
Pablo Roberto Ordeñana, amigo de los fallecidos, asegura haberles prestado 5,000 córdobas para ajustar los 12 mil que necesitaban para la compra del ganado, y le confirmaron la cita con Mateo en el Cerro Guapinol, en la fecha acordada.
Por su parte, en la declaración policial, Mateo niega las acusaciones en su contra, y dice dedicarse a la ganadería y jamás haber planificado una reunión con ellos. “Yo soy camionero, trabajo con mi papá y soy primo de Luis Manuel, a ese Alejandro jamás lo he visto, no sé quién es”, afirmó.
Asegura que la última vez que miró a su primo Manuel fue quince días antes de conocer sobre su muerte.