- Muchacha de 17 años pidió alojamiento a un matrimonio y a los cinco días raptó al menor de la pareja
- “A mí me daba pesar dejarla sola
(a la raptora) y ella quería trabajar, por lo que decidimos que se quedara en casa”, dijo el padrastro del bebé
Maryorit GuevaraEspecial para LA [email protected]
Walter Orán Centeno, de 3 años, salió de su hogar el pasado viernes tres de mayo con la empleada de su familia, Carla Isabel, de 17 años, y desde entonces sus padres no saben del destino del niño ni del de la joven raptora.
El hecho ocurrió sólo cinco días después que el matrimonio de Francisco Sandoval e Ivania García Centeno, decidiera acoger en su hogar a la joven supuestamente desamparada.
Según Sandoval, padrastro del niño, eran las tres de la tarde y Carla estaba al cuido de Walter. La muchacha decidió llevarse al pequeño con la excusa de presenciar el desfile de carrozas que se realizó en las fiestas de Corinto, lugar que hasta ese momento era su morada.
Han pasado nueve días, y Walter Orán junto a Carla Isabel no han regresado a su casa.
Sandoval dice estar arrepentido de haber ayudado a Carla Isabel, la que un día le pareció frágil y desconcertada.
CONVENCIÓ CON EL LLANTO
“La conocí en la parada del Mercado Israel Lewites, estaba llorando, me dijo que su esposo la había golpeado. Me suplicó que la llevara conmigo para trabajar en mi casa, pero yo no tenía dinero para pagarle, entonces ella dijo que iba a buscar en otro lugar, pero que se iría a Corinto”, afirmó Sandoval.
El denunciante agregó que al llegar con la muchacha a su casa, él le habló a su esposa de dejar a la desconocida en la casa como otra hija, ayudando en los oficios del hogar.
“Cuando llegamos le dije a mi mujer que era mi prima, porque es muy celosa. A mí me daba pesar dejarla sola y ella quería trabajar, por lo que decidimos que se quedara en casa”, dijo Sandoval.
Sin imaginar que cinco días después de estarla ayudando, Carla se llevaría a su único hijo, la ropa de la casa, un par de sandalias y una cadena de oro.
MADRE ABATIDA
Ivania García Centeno, madre de Walter, se encuentra muy golpeada con lo sucedido. García dice estar segura de que el nombre verdadero de la raptora no es Carla Isabel.
“Cuando llegó a la casa le pregunté su nombre y dijo que se llamaba Carla Patricia, pero a Francisco le dijo Carla Isabel, y así la llamamos, nunca nos dio apellidos”, expresó García.
Hasta hoy no tienen rastro alguno de dónde puedan estar, nadie vio a Carla ni a Walter después que salieron juntos de la casa. Los padres del menor describen a la joven de tez morena, delgada, de 1.57 metros de estatura, ojos negros achinados, pelo liso hasta el cuello y de boca pequeña.