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“Te voy a matar, te voy a matar”, era lo que en broma le decía un joven de 17 años a Víctor Manuel Olivas Miranda, de la misma edad, mientras le colocaba una pistola en uno de los costados; supuestamente por accidente accionó el arma, aclaró el teniente Bismarck Arévalo, jefe de Información y Análisis del Distrito Cinco de la Policía en Managua.
Arévalo desestimó las declaraciones de don Víctor Manuel Olivas, padre del joven baleado, quien aseguró que un perito de la Policía que pertenecía al Laboratorio de Criminalística le dijo que el arma estaba involucrada en varios homicidios y asesinatos.
“Se rastreó por el número de serie si el arma estaba involucrada en otros crímenes y no se encontró registro alguno, pero balística aún no ha realizado análisis con la pistola para conocer si con ella realizaron otros homicidios”, dijo Arévalo.
Agregó que Alan Martínez González, el propietario del arma, fue quien la llevó a la casa donde ocurrió el suceso, y al momento del disparo, el joven conocido como “La Mosca” estaba cortándole el pelo a Alan.
Después del disparo, Martínez González y el joven de 17 años que accionó el arma, huyeron, y la Policía no los encuentra.
El accidente ocurrió a eso de las 8:30 de la mañana del miércoles en el Barrio Olof Palme, de la Pulpería Lesbia media cuadra al norte, una hacia el oeste y dos andenes al norte, en casa de la familia Tapia.
La víctima, quien laboraba como ayudante de su padre en un bus, fue trasladada aún con vida al Hospital Roberto Calderón, pero falleció.