- Disparo, aparentemente accidental, deja muerto a un joven
Juan Ignacio Rosales [email protected]
Víctor Manuel Olivas Miranda, de 17 años, murió ayer a las 8:40 de la mañana cuando junto a otro joven de la misma edad, jugaba con una pistola Tula Tukarev calibre 9 milímetros, fabricada en la extinta Unión Soviética, dijo Bismarck Arévalo, jefe de Información y Análisis del Distrito Cinco.
Víctor Manuel Olivas Miranda, de 40 años, padre del joven muerto, aseguró que agentes del Laboratorio Central de Criminalística le informaron que los exámenes de balística señalan que el arma está involucrada en varios homicidios y asesinatos.
DOS DESAPARECIDOS
El señor Olivas Miranda dijo que cree que la pistola le pertenece a Alan Martínez González, que desapareció del barrio desde la mañana de ayer, aparentemente en compañía del joven que accionó el arma y a quien se la había dado a guardar.
Génesis Olivas, de 20 años, hermana del joven fallecido, relató entre sollozos que su hermano trabajaba con su padre como ayudante de bus, y que luego de realizar un recorrido llegó a su casa a eso de las ocho de la mañana.
Añadió que 15 minutos después de que su hermano salió de la casa, unos vecinos llegaron a avisarle a la familia que Víctor Manuel estaba herido de bala. “El disparo le perforó y atravesó el estómago”, contó.
ESFUERZO INFRUCTUOSO
El joven fue trasladado al Hospital Escuela “Roberto Calderón”, donde falleció pese al esfuerzo que hicieron los médicos de turno por salvarle la vida.
El suceso ocurrió en el Barrio “Olof Palme”, en un cuarto de la casa del menor que acompañaba al joven muerto, que habitaba a dos andenes de distancia.
El teniente Arévalo manifestó que peritos policiales investigan el caso para conocer cómo fue que se disparó el arma que terminó con la vida del joven Olivas.