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Un agente de la Policía de Tránsito que no quiso identificarse y que con su gorra se cubría la chapa para esconder la numeración, sometió a la angustia a un matrimonio que salía de almorzar de un restaurante en Bello Horizonte, al mediodía de este miércoles.
Oscar Lara y Claudia Morales, junto al niño de ambos, salieron de un restaurante a bordo de una camioneta, rumbo a la rotonda de Bello Horizonte, cuando un policía les ordenó detenerse.
Lara dijo que cuando se detuvo, el agente, que portaba la chapa número 6647, le gritó: “¡Bajate!”, le hizo ademanes violentos con los brazos, y le ordenó que se dirigiera hacia él. Al acercarse le expresó: “¿Sabés lo que hiciste?”, y Lara le respondió: “Sí, hermano, poneme la multa”.
El policía 6647 le respondió: “No es cuestión. Andá montate al vehículo y vas a hacer esto cinco veces”. Lara Molina replicó: “No, la ley dice que debe multarme, así que póngame la multa”.
El agente 6647 respondió con prepotencia: “Aquí yo soy la ley y vas a hacer lo que yo digo”.
Lara asegura que le respondió: “No, señor. Si usted no anda boletas para multarme, debe llevarme preso, vamos al distrito de la Policía que esté más cerca y allá me multa y me repite lo que me está diciendo”, pero el 6647 volvió y dijo: “Yo no tengo que explicarte nada. Andá quejate donde te dé la gana”.
¿ADÓNDE VAMOS?
Finalmente se subió a la camioneta de Lara Molina y le ordenó que se dirigiera a la Dirección de Seguridad del Tránsito, en las inmediaciones del Mercado “Roberto Huembes”.
Lara Molina dice que cuando el agente notó que se dirigía a la Carretera Norte, le reclamó que para dónde se dirigía. “Voy a dejarla a ella a LA PRENSA”, explicó Lara Molina. “No, usted se dirige al Tránsito”, ordenó el 6647, por lo que Claudia Morales Ruiz le dijo que ella no se podía atrasar, porque tenía que trabajar.
Como él insistiera, ella le pidió que se identificara y le diera el número de la chapa, pero el agente la cubrió con su gorra, por lo que Oscar y Claudia le recordaron que es una orden de la Jefatura que deben identificarse, pero el 6647 les expresó: “A mí me vale un pelo quien dijo eso”, sin saber que Claudia ya había grabado el número en su mente.
AMENAZA
Como Lara Molina insistió en que pasaría dejando a su esposa por LA PRENSA, el agente intentó abrir la puerta y amenazó con lanzarse, por lo que Lara Molina le dijo: “Si se quiere lanzar es cosa suya, pero yo voy a llevarla a ella a su trabajo y después me voy con usted”.
Ante esta situación, el 6647 quitó el broche del cargador de su pistola y amenazó con sacarla, por lo que el niño que viajaba con él en el asiento trasero y la esposa de Lara Molina estallaron en llanto.
Finalmente, Oscar pasó dejando a su esposa por LA PRENSA y después se dirigió a Tránsito, donde la capitana Lorena Orozco le impuso una multa por violar el artículo 17, y sin escuchar su versión, también le dijo que ella no podía resolver nada, que hiciera la queja ante la autoridad correspondiente.
Oscar Lara Molina y su abogado llegarán hoy a la Dirección de Asuntos Internos de la Policía Nacional, para hacer la denuncia formal de la actitud del agente 6647.