- Bomba estalla durante un desfile con motivo del día de celebración de la victoria sobre los nazis en la Segunda Guerra Mundial
- En poblado cercano a Chechenia hubo 34 muertos y en un estadio
de Chechenia terroristas lanzaron granadas
Arsen MollayevAP
KASPIISK, RUSIA.- Un desfile militar que se efectuaba en una población cercana a Chechenia finalizó ayer con 34 muertos, 12 de ellos niños, y centenares de heridos, cuando una bomba a control remoto estalló en la calle principal.
Hasta el momento ningún grupo se ha responsabilizado por la explosión ocurrida el Día de la Victoria sobre los nazis en la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo, las autoridades regionales señalaron que los extremistas islámicos, que han organizado atentados previos en la región de Daguestán, probablemente eran los responsables del ataque.
En 1996, otra explosión ocurrida en un edificio de apartamentos de Kaspiisk, una ciudad ubicada cerca de la república separatista de Chechenia que daba albergue a guardias fronterizos rusos, dejó 68 muertos. Las autoridades nunca determinaron quién fue responsable, pero culparon de lo ocurrido a los rebeldes chechenos.
La explosión de ayer ocurrió cuando la población celebraba la victoria sobre los nazis en la Segunda Guerra Mundial, informaron las autoridades.
En otro ataque distinto, los rebeldes dispararon granadas contra un estadio en Grozny, la capital de Chechenia, donde también se celebraba el Día de la Victoria. Cuatro policías sufrieron heridas.
Se desconoce si los ataques estaban relacionados entre sí. Entre las víctimas de la bomba había niños, veteranos de la guerra y músicos de una banda militar que marchaba por la población portuaria de Kaspiisk, en el Mar Caspio, hacia el cementerio, para colocar una ofrenda floral en la Tumba del Soldado Desconocido.
Un tambor despedazado yacía en el suelo cubierto de flores, cerca de instrumentos de viento abandonados y arroyos de sangre. Las ventanas de los apartamentos cercanos se rompieron por la onda expansiva.
“Cuando llegué vi una montaña de cuerpos y personas aterrorizadas”, señaló Magomad Akhmedov, un maestro de 35 años.
“Alguien comenzó a dar los primeros auxilios, mientras otros comenzaron a vendar las heridas de las personas y trataron de frenar las hemorragias con lo que tenían a la mano”, agregó.
TRÁGICA MARCHA
La explosión ocurrida ayer en Kaspiisk, en la región de Daguestán, ocurrió en momentos en que Rusia celebraba el Día de la Victoria, uno de los feriados más festejados por la población.
Miles de soldados marcharon por la Plaza Roja ante el presidente ruso Vladimir Putin y ancianos veteranos de la Segunda Guerra Mundial, mientras la música y el papel picado volaba por los aires y las calles estaban cubiertas con enormes pancartas.
Putin, después de pronunciar un discurso en la Plaza Roja, asistió a una reunión de emergencia en el Kremlin e instruyó al jefe del Servicio de Seguridad Federal para que coordine la investigación.
“Creo que pocas personas dudan que se trató de un acto terrorista”, indicó Putin.