Renato F. Morales.
Yo voté por don Enrique, porque conozco su trayectoria de hombre honesto, trabajador, con capacidad para dirigir y gobernar desde que fue presidente del Cosep.
Vote por él no sólo por las cualidades que posee, voté para decirle no al caudillismo, al continuismo, porque no soy sandinista, porque sé que puede ser el mejor presidente de Nicaragua en toda su historia republicana, porque puede encauzar a nuestra querida nación en los rieles correctos para salir del subdesarrollo.
Sé que don Enrique está dolido por el desaire que le hicieron los diputados del PLC a los que invitó a su casa. Ellos demostraron que no son dignos representantes de nosotros los nicaragüenses, qué pequeños que fueron, no merece ser llamados ni padrastros de la Patria siquiera.
Él no debe preocuparse (señor Presidente), mi padre decía que las cosas se toman de acuerdo de donde provienen, él debe seguir adelante con su lucha contra la corrupción, con su plan de gobierno, que, como él dice, fue el mandato que su pueblo le dio en las pasadas elecciones.
Miles de nicaragüenses al igual que yo votamos por él para darle la oportunidad de demostrar que puede ser el Presidente que Nicaragua necesita, y que nosotros, los que votamos por él, esperamos de una vez por todas tener un país con las instituciones sólidas donde se trabaje con la transparencia, honestidad, moralidad, condiciones necesarias para poder generar empleos, inversión, tranquilidad, justicia por igual, y así poder heredar a las próximas generaciones un futuro digno y promisorio.