- En Nicaragua 45 niños de cada 1,000 fallecen antes de cumplir los cinco años. La diarrea ha sido la primera causa de muerte. Tres de cada 10 padecen desnutrición. Entre un 18 y un 12 por ciento, aún nacen con bajo peso. A pesar de esta situación el informe de salud que lleva el país a la sesión especial de Naciones Unidas muestra avances
Amalia Morales [email protected]
A un extremo del cuadrilátero de la salud infantil hay cero polio, cero tétanos, sarampión casi nulo y altos niveles de inmunización. Al otro lado de las cuerdas espera un contendiente no menos grave: desnutrición y alta mortalidad en niños y madres.
Después de 10 años de pelea, el árbitro no puede menos que concluir que se han ganado asaltos en favor de los niños nicaragüenses, pero otros se han perdido. La lucha aún continúa.
El Ministerio de Salud (Minsa) y la Organización de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) comparten algunas cifras en este caso, así, registran 45 defunciones por cada 1,000 niños antes de alcanzar los cinco años.
La reducción de la mortalidad infantil antes de los cinco años fue una de las metas propuestas en la cumbre mundial de la infancia en 1990.
Al respecto, el informe que presentará Nicaragua refleja que en 10 años el número de niños fallecidos descendió en un 38.6 por ciento.
En 1990 morían 81 por cada 1,000 que nacían, ocho años después, la cantidad de defunciones bajó a 50.
De acuerdo con el informe, en 10 años se redujo también, en un 44.3 por ciento la cantidad de niños muertos antes de un año.
El gobierno atribuye esta mejoría al aumento de cobertura en los servicios de salud.
ALTA INMUNIZACIÓN
Según el informe que presentara el Consejo Nacional de Atención y Protección Integral a la Niñez y la Adolescencia (Conapina), la salud alcanzó al 52 por ciento de los menores de un año en 1998.
Otros factores que favorecen la vida de los niños son los altos índices de vacunación. Hasta 1998, según estadísticas, se inmunizó al 86 por ciento de los menores de cinco años.
El Minsa organiza por lo menos dos jornadas nacionales de salud al año. Este año en vacunas se invertirá cerca de 12 millones de córdobas.
Quedan por fuera de la jornada poblaciones infantiles que viven en comunidades alejadas de las unidades de salud. La dispersión de muchas comunidades y la carencia de vías de acceso se reconocen como algunas de las barreras.
“Actualmente el país se encuentra en el plan de la eliminación de tétanos neonatal en la fase de sostenimiento. Esto ha permitido que no ocurran más casos desde 1998, estos logros son muy significativos en los registros históricos de esta enfermedad en nuestro país”, reconoce el documento.
El informe destaca, además, la erradicación de la poliomielitis y la reducción drástica de los casos de sarampión.
DIARREA EN DESCENSO
Otro salto que destaca el documento oficial es el freno puesto a la diarrea.
Pese a que esa enfermedad ha sido la primera causa de muerte de los niños, su incidencia ha descendido en la última década.
Para 1990 la diarrea mató a 28 de cada 1,000 menores de cinco años. Al cabo de 10 años se redujo a tres fallecidos.
“La terapia de rehidratación oral como manejo de la diarrea ha sido una alternativa que se ha venido promoviendo en los últimos 5 años”, argumenta el informe.
Para 1998, el 55.7 por ciento de los pequeños afectados por diarrea usaron suero.
No obstante, es alto el número de pacientes que no reciben tratamiento.
ENFERMOS Y SIN ATENCIÓN
Datos de la Encuesta de Medición del Nivel de Vida de 1998 revelaron que del total de niños(as) menores de 6 años, un 19.4% tuvo diarrea el mes anterior a la encuesta. De esos, el 45.2% no asistió a consulta médica.
Sin embargo, el informe reconoce que Nicaragua “sigue siendo uno de los países de la región de las Américas con más altas tasas de mortalidad infantil”.
También es alta la mortalidad materna. A consecuencia del parto mueren 250 mujeres por cada 100,000 niños que nacen en este país.
Nicaragua tiene la tasa más alta en Centroamérica, sólo superada por Guatemala, que registra 270 defunciones.
A pesar que la meta era reducir las muertes maternas en un 50 por ciento para el año 2000, se ha experimentado un aumento. Se estima que em 1998 murieron 200 mujeres por cada 100,000, 60 más que en 1997.
DESNUTRICIÓN GALOPA
Otro problema de salud infantil a revertir es la desnutrición.
En 1993, el 25% de niños —es decir, uno de cada cuatro— presentaba desnutrición crónica o retardo en su crecimiento.
Casi 10 años después, un 30 por ciento de los niños nicaragüenses siguen desnutridos.
Con 13 años, Marco Tulio Zelaya, que guarda cama en el Hospital La Mascota, pesa 44 libras. Mientras que Clarisa López, su vecina de salud, a sus tres años, pesa 18 libras. Ninguno tiene el peso que a su edad debería.
Pese a estos ejemplos, el documento explica que en el lapso de siete años, los problemas de peso en menores de cinco años se redujeron de 18 a un 12 por ciento.
Y como un dato alentador el informe oficial dice “que la niñez nicaragüense no sufre de desnutrición aguda”.
MÁS AGUA
El documento destaca como avance en la salud, la mejoría en la cobertura del servicio de agua potable.
El 66 por ciento de la gente tiene el servicio, contra un 46% que lo tenía a comienzos de los noventa, de acuerdo con el informe.
No obstante, la evolución ha sido lenta en el saneamiento del agua, que sólo alcanza a un 31 por ciento de la gente.
Desmejora la calidad del servicio la sequía de las fuentes de agua potable, que se ha acentuado en los últimos años en distintos departamentos del país.
MENOS DINERO PARA LA NIÑEZ
La Organización de Naciones Unidas reconoce que uno de los frenos de las metas a favor de la infancia es el presupuesto.
Se estima que los países desarrollados no han invertido lo suficiente.
Al respecto, la inversión en salud ha disminuido en el país en los últimos años.
Sólo este año, en relación con el anterior, se destinaron 482 millones de córdobas menos.
A juicio de Carlos Emilio López, Procurador Especial de la Niñez y la Adolescencia, esa tendencia tendrá, porque de la movilización de recursos dependerá la mejoría de los servicios.
López considera que “debe haber una reingeniería en la estructuración del presupuesto nacional”.
Eso significaría aumentar fondos para el área social: Salud y Educación, sobre todo.
POBREZA QUE MATA
“En el presente año morirán 3 millones menos de niños, en el mundo, que hace un decenio; está a punto de lograrse la erradicación de la poliomielitis; y gracias a la yodación de la sal, cada año se protege a 90 millones de recién nacidos de una pérdida significativa de la capacidad de aprender”. Por lo menos 175 países erradicaron ya la poliomielitis, Nicaragua entre esos.
“En promedio, un niño perteneciente al 20 por ciento más pobre de la población tiene probabilidades al menos dos veces superiores de perder la vista antes de cumplir cinco años que un niño perteneciente al por ciento más rico de la población”.
“Las familias pobres compensan este índice elevado de mortalidad por medio de tasas de fecundidad más alta, lo que significa que por cada defunción de un niño en una familia rica hay al menos tres en una familia pobre”, refiere el documento “Nosotros los niños y las niñas”, elaborado por UNICEF y el FNUAP.
NIÑOS CON SIDA SIN TRATAMIENTO
Aunque Nicaragua tiene menos casos de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, SIDA, que el resto de C.A., los enfermos —entre ellos algunos niños— carecen de tratamiento adecuado.