"Mi suegra me odia"

La relación suegra-yerno o nuera puede volverse un verdadero tormento, hasta el punto de terminar con el noviazgo o matrimonio. Conozca algunas historias “¡Voy a matar a mi suegra!¡Suegra te quiero matar, suegra te quiero matar!”, reza el estribillo de un canción, y fueron los mismos sentimientos que Ricardo Gutiérrez, estudiante de Comunicación Social de […]

La relación suegra-yerno o nuera puede volverse un verdadero tormento, hasta el punto de terminar con el noviazgo o matrimonio. Conozca algunas historias

“¡Voy a matar a mi suegra!¡Suegra te quiero matar, suegra te quiero matar!”, reza el estribillo de un canción, y fueron los mismos sentimientos que Ricardo Gutiérrez, estudiante de Comunicación Social de la Universidad Centroamericana (UCA), experimentó ante la vergüenza que le hizo pasar su suegra cuando en medio de un grupo de amigos y su novia, ésta dejó ir un enorme perro sobre él.

“Me quedé mudo”, dice Ricardo, “ante el asombro de ver convertida a la señora en una energúmena”. “Sin dar paso a una explicación llamó a mi novia y le dijo que se fueran, que nada tenía que estar haciendo con un montón de vagos. Mi novia muy apenada le respondió que no, y la negativa enfureció más a la señora: ‘Vení, vení, vámonos para la casa’, le dijo”.

“Mientras esto sucedía, el perro continuaba vigilando celosamente, mostrándome sus afilados colmillos. Mis amigos permanecían inmóviles y yo quería que la tierra me tragara”, relata.

“Finalmente la señora agarró a su hija y al ‘bendito’ perro y se fueron. Me quedé con una vergüenza delante de mis amigos que me dieron ganas de matarla”, cuenta. “Ellos (sus amigos) empezaron a reírse y a burlarse de mí por lo sucedido, y a mí no me quedó más que seguirles la corriente”.

Escándalos en plena vía pública

Para Berman Martínez la historia no fue del todo diferente. Él confiesa que fue víctima de los arrebatos histéricos de su suegra, que además de hacerle gestos desagradables, insultarlo y correrlo de la casa, no lo dejaba hablar por teléfono con ella, y le hacía grandes escándalos en plena vía pública.

“Una vez, por teléfono, escuchó que estábamos haciendo planes de vernos en un parque. Pues en vez de que mi novia llegará a la cita se apareció mi suegra. ‘La vieja’comenzó a decirme que era un vago, que no era bueno para su hija y que era un farsante”, dice.

“Sin embargo, nunca perdí la calma y la trataba con mucho respeto, pero ella no perdía la oportunidad de insultarme y hacerme sentir que era un estorbo en la vida de su hija. Un día llegó al punto de llamar a mi mamá para inventarle que sólo llegaba a su casa a molestar y a hacer alborotos, lo que era totalmente falso”, agrega.

No es el ideal de mamá

Martha D’Trinidad, estudiante de Banca y Finanzas en la Universidad Politécnica de Nicaragua (UPOLI), dice que su mamá no aceptaba a su novio porque éste no reunía los parámetros que su mamá buscaba en un hombre.

“Ella siempre me dice que quiere lo mejor para mí y por eso es bien selectiva. Quiere que mi novio tenga un nivel profesional, que tenga buena presentación, estudie o trabaje. Pero tampoco le gustaba ni le agradaba como era él, aunque le decía que lo quería”.

Agrega que su mamá constantemente le pedía que su novio no llegara a la casa. “No me podía visitar, él siempre me preguntaba el porqué, pero me daba pena decirle, entonces él se molestaba y comenzábamos los pleitos. De ahí la relación se fue enfriando hasta que terminamos”, concluye.

¿Qué opinan las suegras?

La señora Dora Lira Obregón, ama de casa y madre de cuatro hijas, opina que las suegras muchas veces actúan con cierto recelo porque quieren saber si los jóvenes son buenas personas.

“Uno no le puede dar de primas a primera la entrada a una persona que no se conoce, menos si se trata de alguien que quiere andar con una hija. Las madres sólo queremos el bien para nuestros hijos”, expresa.

La psicóloga Josefina Murillo, especialista en Relaciones Familiares, explica que en Nicaragua siempre existen núcleos familiares en donde la suegra es como el colador, un pilar, o es la que dice si funcionará la relación que entablará su hijo o hija.

“Como buena madre estudia a su futuro yerno o nuera, porque podrían pasar a ser nuevos integrantes en la familia. Investiga todo un sinnúmero de factores para calificarlos”, afirma.

Explica que cuando son “nueras”, a la mayoría de las suegras les interesa que la joven sea una buena mujer, que no tenga hijos, y si hay, que éstos no vayan a ser una carga para su hijo y su familia.

En su caso, Ricardo cree que su suegra tenía razón de no quererlo, por haberse interpuesto en una relación formal que tenía su hija con un muchacho que pronto sería doctor.

“Le hice la vida imposible hasta quitarle la chavala al maje. Por supuesto la señora se puso mala, y más aún porque tenía fama de mujeriego y que de vez en cuando, los fines de semana, me miraban tomando con los amigos”, revela.

Mayor comunicación

Para Ricardo, Berman y Martha, los padres deben brindarles, a las hijas e hijos, la libertad de elegir la pareja que crean conveniente, y darles la oportunidad de conocerse, para que la muchacha o el muchacho no cometan locuras de las cuales más tarde se podrían arrepentir.

“Es bueno que las suegras se conviertan en amigas de las muchachas, o sus hijas, para que puedan tener una relación abierta y se cuenten todas sus cosas”.

Por su parte, Murillo es del criterio que las suegras no deben juzgar a las personas por sus apariencias, sino que deben dar la oportunidad de conocer bien a la pareja de su hijas o hijos.

“Cuando hay un ‘currículo negativo’, tanto del novio como de la novia, no se deben poner a reclamar el porqué ha sido ladrón, un mujeriego, un mentiroso o un asesino, o lo que sea, porque tal vez son sólo comentarios y en realidad nunca ha sido todo lo que dice la gente, y aunque así fuera, a lo mejor la persona quiere cambiar”, dice.

¿Cómo ganarse a la suegra?

La psicóloga recomienda que para mejorar la relación, entre suegras y nueras o yernos, es importante que haya buena comunicación, mutuo respeto y mucha tolerancia.

“Si el joven tiene mucho interés en la hija, la suegra debería sentarse a conversar abiertamente con él para hacerle ver la seguridad que tiene de ella misma y de la muchacha, de esa forma él va a saber qué terreno está pisando”. También agregó que la suegra puede aprovechar para preguntarle cuáles son las intenciones para con su hija. Y si aún así no logra convencerla, el joven debe conquistarla.

“Primero tiene que ganarse a la suegra, porque debe tener claro que ésta es la base o la clave para que su relación marche bien”, opina Murillo.

Sin embargo, Ricardo y Berman lamentaron que sus intentos por conquistar a la suegra no obtuvieron resultados positivos, porque sus suegras eran muy radicales en su comportamiento.

“Traté de conquistarla muchas veces. La invitaba a cenar a los restaurantes, pero nada. Incluso una vez le mandé unos dulces con la muchacha y dice que no se los comió. La chavala me dijo que la mandó a que se los comiera ella. Nunca aceptaba algo mío”, manifiesta Ricardo.

Berman, por su parte, cuenta que aunque la señora le hacía gestos desagradables, él siempre le sonreía, no la contradecía en nada de lo que ella dijera, ni fue grosero, sino que le hablaba amablemente y que era muy educado para ver si cambiaba de actitud, pero que de nada le sirvió porque su suegra logró separarlos.

Tips para mejorar la relación

A las nueras y/o yernos:

-Mucha comunicación. Conversa abiertamente para que te conozcan.

-Déjale en claro cuáles son tus verdaderas intenciones para así ganarte su confianza.

-Conquístala también para que sienta que es muy importante.

-Demuéstrale seguridad, así no podrá intimidarte.

-No la provoques ni le des motivos para que dude de vos.

-Sé muy tolerante y paciente.

Al hijo e hija:

-Dale la oportunidad tanto a tu novia o novio como a tu mamá de que se conozcan.

-No discutas con tu mamá, hazle ver cuánto quieres a tu pareja.

-Debes estar segura o seguro si por quien vas a luchar es la persona correcta.

-Actúa con madurez para que no te invada la locura.

Un poco de humor

Pero la relación suegra-yerno o nuera no sólo se limita al plano afectivo, sino que es motivo de mofa de aquellos ingeniosos que no han perdido el tiempo para inventar chistes o coplas en su nombre

A continuación algunos ejemplos.

-Una pareja de esposos discutía, y el marido dice:

-¡Es que tu mama tiene la culpa de todo!

-La esposa responde:

-Sí, ya sé que tú no quieres a mi mamá.

-¿Quién dice que no quiero a tu madre, si yo la quiero igual que a la cerveza?

-La esposa, conocedora de la pasión de su cónyuge por la cerveza, le dice con tono de interrogación:

-¿Tú quieres a mi mamá igual que a la cerveza?

-Sí, quiero a tu madre como a la cerveza, porque la quiero fría, con la boca abierta y echando espuma.

-¿Por cuánto me comprás a mi suegra?

-¿Tu suegra? Por nada.

-De acuerdo, trato hecho.

-Pepe, te veo preocupado.

-Es que por poco atropello a mi suegra.

-¿Te fallaron los frenos?

-No, no, el acelerador.

-Amor es… comprarle a la suegra una tarjeta para su cumpleaños.

-Humor es… entregársela el día de las brujas.

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