Llévame contigo siempre
quiero que sepas que guardo
celosamente los más bellos
recuerdos del ayer.
Nuestro ayer. Un ayer que forma
parte de nosotros, un hermoso
secreto que a distancia disfrutamos.
No fue amor, tampoco cariño. ¿Qué es?
No lo sé, sólo sé que es un sentimiento
que se vive en la deliciosa etapa de
la adolescencia,
algo maravilloso que no se olvida.
Hoy cada uno tiene un hogar
y una familia quizá feliz
con muchos sueños e ilusiones
esperando un buen porvenir.
Pero recordar el maravilloso ayer
no es infidelidad, y tampoco hay
un ser que no haya vivido o ha de
vivir tan inolvidable realidad.
El ayer un bello momento,
hasta ahora lleno de preguntas
con respuestas inconclusas
que quedan en el ayer.