Tú que vienes desde lejos
por pasajes que no recuerdo
callada y sin preguntarlo
te acomodas en mi pelo.
Has robado de la noche su silencio
que marcan el ritmo de canciones bobas
me engendraste del amor y de viento
sin dolor que lamentar ni nada que cubrir.
Te metiste a un costado haciéndome un hueco
y mis pupilas se hincharon al ver tu rostro
el impulso de los versos
y mi mano que aquí llevo
te dibujo en mi espacio muerto
con pincel y tinta de mis besos.