Un hombre de palabra

edgard Rodríguez [email protected] Al igual que el General Douglas McArthur, Oswaldo Mairena ha cumplido su palabra. La frase “volveré” que Mairena repetía a menudo, en alusión a su regreso a las Grandes Ligas, McArthur, la había hecho célebre, cuando tras ser destituido por el presidente Harry S. Truman, prometió que retornaría a la palestra pública. […]

edgard Rodríguez [email protected]

Al igual que el General Douglas McArthur, Oswaldo Mairena ha cumplido su palabra.

La frase “volveré” que Mairena repetía a menudo, en alusión a su regreso a las Grandes Ligas, McArthur, la había hecho célebre, cuando tras ser destituido por el presidente Harry S. Truman, prometió que retornaría a la palestra pública. Y lo hizo en calidad de Secretario de Estado.

Oswaldo no ha logrado un retorno de esa magnitud, pero su salto es extraordinario, después que la legión de no creyentes en su potencial, iba en ascenso. Sin embargo, ha probado ser hombre de palabra y está convertido en el tercer nica en las Mayores en este momento.

Ni usted ni yo sabemos cuánto tiempo permanecerá ahí, pero mientras se averigua, disfrutemos la emoción que nos produce su regreso. Una promoción ganada a sangre y fuego, probando que dispone del material adecuado, más allá de lo que proyecta su diminuta figura.

Recuerdo que hace tres días, mientras conversábamos por teléfono, me amenazaba diciendo “te voy a obligar a que escribás de mí”. Y me quedó la sensación que revelaba en la columna de ese día (martes), que tras hablar con Oswaldo, daba la impresión que sería subido al día siguiente.

Y así ha sido, porque Mairena, más que nadie, confía en sus habilidades, que por fortuna, fueron observadas durante el spring training, por el manager Jeff Torborg, quien incluso le ha elogiado por su valentía, capacidad para dar strikes y eficacia ante los bateadores zurdos.

El ascenso de Mairena se une a la celebración que obliga el espectacular desempeño de Vicente Padilla y el esfuerzo de Marvin Benard, los otros dos big leaguers. Y si a ello agregamos que Adonis Rivas, puede ser el tercer campeón mundial mañana, sería fabuloso.

¿Tres big leaguers y tres campeones mundiales a la vez?.. Parece mentira para un pequeño país como el nuestro, conocido en el mundo sólo por su lado negativo. Sin embargo, ahora tenemos la oportunidad de mostrar una perspectiva distinta y los muchachos están en pie de guerra.

Así que, Oswaldo, bienvenido a la élite del deporte nacional… Ejemplos como los de Mairena y todas las otras figuras de alcance mundial, son los que necesitamos.  

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