- Jair Jiménez en los entrenamientos
Pablo [email protected]
El scouteo en el boxeo profesional muchas veces puede resultar tan errado como lo demostró Adonis Rivas en junio del año pasado, cuando viajó a Panamá con la plena confianza que Pedro Alcázar sería una presa fácil de capturar.
Los resultados, obviamente, fuero muy distintos de los que muchos proyectaron. Sin embargo, el colombiano Jair Jiménez mostró algunos indicios de lo que podría ser su combate de mañana contra el mismo Adonis, cuando se enfrenten por el título mosca interino de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).
Ayer en su última sesión de entrenamiento previo a pesaje de esta tarde, Jiménez mostró mucha velocidad y excelentes condiciones físicas.
Previendo su desventaja de estatura, Jiménez lanzó sus golpes en forma ascendente y lo hizo con mucha potencia, en un claro reflejo del peligro que deben generar sus puños ante un ex campeón nicaragüense que logró dos defensas de la corona supermosca de la OMB.
Pero también fue obvio en las sesiones de entrenamientos, que el colombiano lució como un peleador frontal, con pocos desplazamientos laterales, algo que puede aprovechar Adonis peleando con inteligencia.
“Adonis debe lanzar el jab, contra golpear y salirse del ataque del colombiano para evitar el enfrentamiento cuerpo a cuerpo donde podría sufrir mucho castigo”, comentó el entrenador “Vampiro” Meléndez, quien siguió de cerca el entrenamiento del colombiano.
Otros entrenadores que observaron a Jiménez comentaron su estilo frontal, pero nadie dudó de sus excelentes condiciones.
“La verdad es que vengo en buenas condiciones para esta pelea. Practiqué bien estos días en Nicaragua, no tuve problemas de peso (ayer terminó en 113 libras) y espero que todo me salga bien este sábado”, dijo Jiménez, quien se mostró complacido por el calor humano que ha recibido de los nicaragüenses.
“Me agrada sentirme como en casa. No tengo quejas de la gente y me siento bien para la pelea”, añadió el peleador colombiano, invicto en 21 combates, con 17 despachados por la vía del nocaut, y un duro rival en el camino de Adonis para tratar de conquistar una segunda corona.