Leonel A. Marín McEwan
Es cierto que por algún lado se tiene que comenzar la lucha contra la corrupción. Sería bueno que también se investigara casos de corrupción que hubo en gobiernos pasados e instituciones bancarias que han quebrado. Primeramente, ¿dónde están los US$12,500 millones que se perdieron durante el gobierno sandinista?
La piñata rojinegra es corrupción. Los sandinistas se apropiaron de casas, mansiones, empresas, fincas y haciendas agropecuarias. ¿Dónde está el dinero de la venta de armas y helicópteros al Perú y Ecuador?
Antonio “Tony” Ibarra, ex viceministro de la Presidencia de doña Violeta, se fugó del país con un millón de dólares que se robó del programa Fondo de Asistencia Social para los Oprimidos (FASO), ¿por qué nunca se dio con su paradero?, ¿qué se hizo el dinero de la venta de los rieles y el ferrocarril?
Tiene que investigarse del saqueo y quiebras de los bancos como el Banades, Banic, Banco del Sur, BECA, Interbank y otros. Del Interbank sólo está preso José Félix Padilla, y ex empleados menores; pero ¿dónde están los peces gordos? Del Bancafé, sólo están presos el Dr. Mayorga y el Sr. González, pero ¿dónde están los peces gordos? ¿por qué a los Centeno Roque nunca se les capturó cuando había pruebas de que fueron los responsables directos del saqueo y quiebra de los bancos privados?
No sólo a gobiernos anteriores se debe investigar sobre casos de corrupción, también los hay en esferas militares, policíacas y poderes del Estado. Por todos lados hay corrupción, y hay que combatirla venga de donde venga, independientemente del color político, poder económico o credo religioso de quien se involucre en dichos actos.
Se ve a simple vista la manera ostentosa como viven ciertos ex funcionarios de gobiernos anteriores. Hay que investigarlos a todos por parejo, y que ello conlleve al congelamiento del capital sucio y a la confiscación de las propiedades mal habidas de todos los que se han hecho millonarios de la noche a la mañana empobreciendo más al pueblo nicaragüense.
Por otro lado, ¿qué autoridad moral tienen ahora los nuevos abanderados de la anticorrupción cuando en el pasado piñatearon y compraban conciencias?
Finalmente, la administración de justicia en Nicaragua tiene que ser saneada para que haya un mejor control judicial: profesional, despolitizado e imparcial.