Dr. Roberto Morales M.
La necesidad de optimizar la capacidad de Negociación Internacional. La nueva estructura del orden mundial posterior al 11 de septiembre de 2001, nos pone en la obligación de evitar la reiteración de un error recurrente en las políticas externas latinoamericanas, como ha sido identificar voluntad con capacidad y deseo con posibilidad, para actuar en la escena mundial.
La nueva situación internacional determina que los liderazgos hegemónicos y unilaterales se vayan relativizando, a expensas de orientaciones multilaterales, tanto a escala global como regional.
De esta manera, la preservación de cierta autonomía en el campo internacional está ligada al mejoramiento del poder negociador nacional sustentado en una adecuada acción de tipo grupal, ya sea regional o subregional.