- Recusó a la Juez, aceptó la compra irregular, dio su versión, y llamó “zar contra la corrupción” a Bolaños, pero no explicó por qué los 23 vehículos no quedaron en manos del Estado
José Adán Silva [email protected]
El otrora poderoso ex director general de Ingreso y amigo íntimo del ex presidente Arnoldo Alemán, Byron Rodolfo Jerez Solís, se mostró abiertamente desafiante y recuperó ayer los destellos del poder que una vez tuvo, cuando en su primera declaración pública sobre el caso de fraude del que se le acusa, recusó a la juez Juana Méndez, se burló del Procurador, aceptó la compra de los vehículos con notas de crédito, rechazó las acusaciones en su contra y se declaró inocente.
Tras alegar problemas de salud y retrasar varios días su declaración ante la juez primero del Distrito de Crimen de Managua, Juana Méndez, Jerez al fin se sentó ayer en el banquillo de los acusados, desde donde no sólo se declaró inocente del delito de fraude que la Procuraduría le imputa, sino que también aceptó haber negociado notas de crédito del Estado para las compras de vehículos particulares, y retó a sus acusadores a demostrarle dónde está el delito.
La denuncia de la Procuraduría contra Jerez radica en el supuesto hecho de que el ex director de la DGI compró, con notas de crédito de uso estatal, por lo menos 23 vehículos de lujo que luego vendió y/o los puso a nombre de terceros.
ARGUMENTA NORMALIDAD DE 50 AÑOS
Sus argumentos ante la juez Méndez fueron varios. Primero dijo que las notas de crédito para las compras de los vehículos se emitieron cuando él ya no estaba en la DGI, por lo cual dijo que no lo podían acusar de irregularidades de funcionario público.
Luego dijo que las compras con notas de crédito son una costumbre que lleva más de 50 años de ejercerse, que se siguen ejerciendo, que todo el mundo lo hace, y que la compra y venta de notas de créditos son comunes en el ambiente fiscal y mercantil nacional e internacional.
“No veo yo ningún delito en la compra y venta de las notas de créditos, ¿dónde está el delito?”, preguntó Jerez, alegando luego que la nota de crédito es un instrumento fiscal utilizado en los últimos 50 años en la DGI debido a la falta de presupuesto.
Ante la pregunta del procurador Alberto Novoa de que si tenía pruebas de la legalidad del comercio de notas de crédito, Jerez, altivo y desafiante, aprovechó para solicitar a la juez Méndez una auditoría total al uso de las notas de créditos durante todo su período, para que le demostraran con base en un peritaje el delito que se le imputa.
Sin embargo, Novoa sostuvo que el delito de Jerez consiste en que éste usó bienes estatales para beneficio personal.
“Es una irregularidad, el correteaje de la nota de crédito es una irregularidad mercantil, porque no es un título valor. El delito está en que el Estado erogó dinero, y ese dinero ni en bien ni en servicio volvió al Estado, sino quedó en manos de terceros, ahí está el fraude”, dijo Novoa, un tanto sofocado.
ALEGA “COSA JUZGADA”
Asimismo, Jerez dejó entrever que el juicio que se le lleva por fraude, es una “cosa juzgada”, ya que —declaró— en el primer juicio que se le hizo en el 2000, por el famoso caso de los checazos, se le juzgó con base en el uso de las notas de crédito que se dieron para la compra de notas de créditos, sin que le probaran el delito.
“Le repito a la señora juez, sobre los supuestos checazos, que se originan por las notas de crédito, y que en esa acusación, el delito es o era igual, fraude, pero para eso, la Contraloría primero hizo una auditoría de 7 ó 9 meses sobre las notas de crédito”, alegó, para posteriormente argumentar que en un juicio por esa misma acusación (fraude), se le sobreseyó definitivamente.
Jerez, a quien le tocaba declarar en la mañana de ayer, había recusado a la juez Juana Méndez, alegando que ésta tenía “interés en la causa”. La recusación, sin embargo, fue resuelta en cuestión de horas por la juez Segundo de Distrito del Crimen de Managua, Ileana Pérez, quien no encontró méritos para admitir la recusación de Jerez por lo que el caso volvió a manos de Méndez, quien reinició el juicio mandando a llamar a Jerez para rendir declaración.
En todo el tiempo que duró la declaración, unas tres horas, Jerez fue cortante y sarcástico con muchas de las preguntas que el procurador Novoa le formuló mal, o débilmente argumentadas.
“El procurador está errado, ya que las notas de crédito no están a mi nombre, están hechas a nombre de las casas comerciales, que sí son contribuyentes”, dijo Jerez ante la insinuación de Novoa de que le habían emitido a Jerez notas de crédito de la DGI a su nombre.
Jerez no desperdició un momento para solicitar a la juez Méndez una auditoría a las notas de créditos usadas en este caso. Novoa le reclamó el hecho de que muchos de los argumentos de esas operaciones se habían perdido de la DGI.
BALBUCEOS DEL “HOMBRE MÁGICO”
Eso motivó un comentario sarcástico de Jerez, quien primero alegó desconocer el destino de los documentos.
“Sin embargo, como Nicaragua es el país de las maravillas, por ahí apareció un célebre señor Córdova creo, no sé, que me había visto quemar todos los documentos… Yo soy el hombre mágico, todo me achacan a mí”, dijo.
Sin embargo, durante el transcurso de la declaración, llegó un momento en que admitió haber puesto las camionetas a nombre de su telefonista Jenny Mena y otras personas, alegando que les “tenía confianza”.
Sin embargo, cuando Novoa le preguntó si había comunicado a la telefonista Jenny Mena sobre el vehículo que había puesto a su nombre, Jerez balbuceó diciendo “creo que sí…, no recuerdo, al menos le debí haber notificado”.
DICE QUE HASTA BOLAÑOS USÓ NOTAS DE CRÉDITO
En un momento en que se le preguntaba insistentemente si recordaba cuántas notas de crédito había girado él a nombre de personas allegadas al ex presidente Alemán o del Partido Liberal Constitucionalista, cuando fue tesorero de ese partido, Jerez no se aguantó las ganas de acusar de evasión fiscal a muchas poderosas familias dedicadas al comercio.
Incluso, no escapó de sus críticas e insinuaciones el propio presidente Enrique Bolaños, a quien en determinado momento llamó en tono sarcástico “el zar contra la corrupción”.
Primero dijo no recordar muchos detalles de las autorizaciones de notas de créditos que dio a gente de su partido, pero luego sí recordó algunas cosas, como la autorización de sacar seis vehículos Mercedes Benz por medio de notas de crédito, para el uso personal del entonces vicepresidente Enrique Bolaños.
A partir de ahí, comenzó a criticar a las empresas más poderosas del país de ser las principales evasoras de impuestos y traficantes de notas de créditos.
En otro orden, Jerez también desestimó las acusaciones que en su contra expresó su ex escolta, William Morán, quien afirmó dos veces que Jerez cuando fue su jefe lo mandó a legalizar varios vehículos a nombre de terceras personas.
Jerez dijo que esas declaraciones de Morán eran influenciadas por motivos personales, ya que él lo había despedido del trabajo de escolta-chofer por fallas en su desempeño.
EXPERTO FISCAL LE BOTA ARGUMENTOS
Transcurría la declaración de Jerez cuando por la sala apareció repentinamente el experto en derecho Fiscal, René Vallecillo, quien fue citado por la Procuraduría para ser propuesto como perito en el análisis de las notas de crédito con que se compraron los vehículos.
Para el ex viceministro de Finanzas, quien tuvo a cargo la DGI, no puede un particular, como Jerez, usar instrumentos fiscales del Estado para beneficios personales.
“Definitivamente no se pueden utilizar las notas de crédito para compras personales, porque si no se estaría haciendo uso de los bienes del Estado, de los recursos del Estado en beneficio personal”, dijo Vallecillo.
“Las notas de crédito son mecanismos que establece la Ley Tributaria Común, para aquellos casos en donde un contribuyente tenga un saldo a favor, o a través del cobro que se hace de los adeudos, o que el contribuyente no tenga dinero en efectivo, entonces se puede dar el recurso de la compensación, y para esa compensación por bienes o servicios se emite también una nota de crédito, eso está establecido en el artículo 34 de la Ley Tributaria”, explicó Vallecillo.
Para él, desde la perspectiva de Jerez, la nota de crédito es un mecanismo contemplado en la ley, pero no para uso personal.
“Ahí estamos hablando de los tributos que las empresas o contribuyentes le deben al Estado, al fisco, y definitivamente no son para uso personal, son para uso institucional, y en aquellos casos en que el contribuyente no tenga los recursos, en efectivo, entonces está la figura de la compensación, o en el caso que la DGI no tenga recursos en efectivo, entonces se da la figura de la compensación en forma de nota de crédito”, explicó.
El artículo 33 de la Legislación Tributaria Común, referido a la Compensación, sostiene que las notas de crédito están contempladas en la ley, pero como una excepción, por lo que su otorgamiento involucra aspectos exigidos en el Código Civil.