Marcia Dunn (AP)
CABO CAÑAVERAL, FLORIDA, EE.UU.- Un empresario sudafricano arribó a la estación espacial internacional ayer, para un crucero de ocho días y siete noches que le costó 20 millones de dólares.
Mark Shuttleworth, el segundo turista espacial de la historia, llegó en una cápsula piloteada por un comandante ruso, al cabo de un viaje de dos días que comenzó en una plataforma de lanzamiento en Kazajistán.
Shuttleworth sonrió al entrar a la estación orbital, donde lo abrazaron los tres residentes.
Horas después, el presidente sudafricano Thabo Mbeki llamó para felicitar al primer viajero espacial de un país africano: “Es muy espacioso”, dijo Shuttleworth al Presidente.
“Aunque es muy, muy grande, tenemos que desplazarlos cuidadosamente. Como usted ve, estamos rodeados por toneladas de equipo muy valioso y complejo. Esperamos ser buenos huéspedes”.
En cuanto al despegue del jueves, “tuve momentos de terror, de exaltación y de euforia”, dijo Shuttleworth. “Sinceramente, nunca he visto nada tan bello como la Tierra vista desde el espacio. No imagino que algo pueda superarlo”.
El empresario y turista espacial de 28 años (a quien llaman el afronauta en su país) ha causado conmoción en Sudáfrica.
“El continente está orgulloso de que alguien de nuestro pueblo africano haya viajado al espacio”, dijo Mbeki, que presidía los festejos del Día de la Libertad. “Estamos orgullosos en este Día de la Libertad por lo que hizo usted”.
Shuttleworth, el cosmonauta ruso Yuri Gidzenko, y el astronauta italiano Roberto Vittori cumplieron su primera misión de acoplar la cápsula Soyuz, que ahora será el salvavidas de la estación orbital.
Partirán el próximo sábado en otro Soyuz que estaba acoplado a la estación desde hacía seis meses.
En el control de misión ruso cerca de Moscú, los padres y el hermano de Shuttlerworth observaron el acoplamiento en la pantalla gigante.
“El lanzamiento fue aterrador y el acople fue maravilloso”, dijo Rick Shuttleworth, el padre.