Candice HughesAP
ROMA.- El Vaticano convocó a los cardenales estadounidenses para debatir cómo restablecer la confianza en la Iglesia Católica de ese país, y consolar a las familias de las víctimas de abusos sexuales por parte de religiosos.
En una breve declaración, El Vaticano dijo que convocó a los 13 cardenales norteamericanos a la reunión sin precedente. No estaba al tanto cuántos participarían.
Las conversaciones del 23 y 24 de abril “examinarán los problemas planteados en la Iglesia en Estados Unidos por los escándalos vinculados con la pedofilia, e indicarán las pautas designadas a restablecer la seguridad y serenidad de las familias y la confianza en el clero y los fieles”, dijo el Vaticano en un breve comunicado.
El Vaticano dijo que los cardenales se reunirán con los titulares de los departamentos de la Santa Sede, llamados “congregaciones”, responsables de la doctrina, el clero y los obispos. Las tres congregaciones son dirigidas por cardenales.
ALTO NIVEL
Los miembros clave de la delegación estadounidense serán los ocho cardenales a cargo de arquidiócesis: William Keeler (Baltimore), Bernard Law (Boston), Francis George (Chicago), Adam Maida (Detroit), Roger Mahony (Los Ángeles), Edward Egan (Nueva York), Anthony Bevilacqua (Filadelfia) y Theodore McCarrick (Washington).
Una portavoz de la Conferencia de Obispos, la hermana Mary Ann Walsh, dijo que también asistirán el presidente y el vicepresidente del organismo, los obispos Wilton Gregory y William Skylstad.
Docenas de sacerdotes estadounidenses a todo nivel han sido implicados en el escándalo, incluyendo algunos de los cardenales convocados a Roma, pero el Papa sólo se ha manifestado brevemente sobre la cuestión.
Weigel dijo que la visita de Gregory y Skylstad a Roma la semana pasada parece haber sido el desencadenante.
Se acusa a la Iglesia estadounidense de encubrir la conducta de los religiosos, en algunos casos transfiriendo de un cargo a otro a sacerdotes abusivos. Ya han pagado millones de dólares en daños, y encara numerosas demandas de las víctimas.
¿RELACIONES PÚBLICAS?
La reunión parece destinada a contrarrestar las críticas de que el papa Juan Pablo II y el Vaticano se han mostrado vacilantes ante un escándalo de consecuencias mundiales.
Aunque la Iglesia estadounidense ha sido la más estremecida, el escándalo también ha repercutido en otros países.
“Con esta reunión, el Santo Padre demuestra su profunda preocupación”, dijo el arzobispo John Foley, presidente del Consejo Pontificio de Comunicaciones Sociales.