- Economistas al evaluar los primeros cien días del gobierno de Enrique Bolaños señalan como causa de atraso el “desorden” generado durante la administración anterior
- Destacan la urgencia de la firma del acuerdo de reducción de la pobreza y crecimiento económico (ESAF) con el FMI
Martha Danelia Corea [email protected]
Ni fracaso, ni éxito rotundo. En esa frase resumen algunos economistas consultados por LA PRENSA la gestión económica de los primeros 100 días del gobierno de Enrique Bolaños que se cumplen el viernes.
Para Néstor Avendaño, consultor económico, lo que se puede afirmar es que la economía no despegó durante los primeros 100 días de gobierno debido al arrastre que lleva el gobierno del desorden macroeconómico que heredó del gobierno anterior.
Este arrastre, según Avendaño, inició en 1999 cuando se cerraron las ventanillas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Banco Mundial por incumplimiento del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI)
“Yo no le llamo ni éxito, ni fracaso, es el arrastre de la mala administración de la economía de los últimos dos años y medio. Un arrastre de incumplimientos macroeconómicos y de reformas estructurales que heredó el gobernante actual. Creo que los funcionarios de la actual administración deben reconocer públicamente esta situación para evitar un deterioro político de la figura del actual gobernante”, declaró Avendaño.
Para el economista, existen dos factores que explican por qué no existe un entorno económico dinámico en Nicaragua.
“La administración del doctor Alemán no le facilitó al nuevo gobernante la transición de la política económica de forma ordenada y lo que le heredó fue un desorden macroeconómico; no le facilitó la formulación del tercer programa trienal con el FMI y yo agrego un tercer elemento y es que no le dio importancia a la discusión con el FMI”, afirma Avendaño.
El analista económico José Luis Medal, coincidió en que en estos primeros 100 días no hubo despegue económico debido al desequilibrio macroeconómico heredado de la anterior administración.
“Esto es producto del desequilibrio macroeconómico y la desaceleración económica heredada y que inició en marzo del 2001 por la recesión mundial, la caída del precio internacional del café, problemas de liquidez producto de las quiebras bancarias, se empieza a recaer la inversión pública post Mitch y por la situación pre-electoral que disminuyó la inversión privada”, expuso Medal.
URGE ACUERDO CON FMI
Los economistas plantearon como urgente la firma de un acuerdo con el FMI, mismo que según el gobierno se hará efectivo en julio o agosto próximo.
Para Avendaño, el aval del FMI es necesario para gozar del alivio de la deuda interna y tener acceso a créditos muy concesionales y recursos líquidos para apoyo a la balanza de pagos.
Además, agrega que “lo que significa en el fondo (el acuerdo con el FMI) es el aval a los inversionistas extranjeros de que Nicaragua tiene un programa macroeconómico y lo cumple”.
En tanto Medal destacó la prioridad porque “de ahí se han de definir las metas monetarias y fiscales”.
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