Reparar el piso pélvico

Estimada Ginecóloga:Soy un varón de 43 años, y mi compañera tiene 37 años, tenemos cinco hijos, el mayor de 17 años, y el menor de seis años. Somos una pareja que nos ayudamos en todo, y que tenemos relaciones sexuales de una a dos veces por semana. Ella ya fue operada para no tener hijos, […]

Estimada Ginecóloga:
Soy un varón de 43 años, y mi compañera tiene 37 años, tenemos cinco hijos, el mayor de 17 años, y el menor de seis años. Somos una pareja que nos ayudamos en todo, y que tenemos relaciones sexuales de una a dos veces por semana.

Ella ya fue operada para no tener hijos, cuando tenía ocho meses de haber nacido nuestro último hijo. Después del tercer parto empecé a notar que si bien la quiero mucho, las relaciones son menos satisfactorias, porque ya no siento que ella me aprieta como antes. Queremos saber si es posible mejorar esta situación.

Respuesta:
Estimado lector, si tu compañera, tuvo cinco hijos y ya con el último fue operada para cerrar sus Trompas de Falopio y evitar que se vuelva a embarazar, es el momento de reparar el piso pélvico o sea, hacer la reparación del periné o COLPOPERINEOPLASTIA , lo que significa reparar todo el piso pélvico, que es por donde pasan los bebés para nacer saliendo a través del canal del parto.

Durante los nueve meses del embarazo, la pelvis y sus músculos, soportan el peso del bebé y sus anexos, la placenta y el líquido amniótico, eso hace que estos músculos se ablanden. Luego a la hora del parto, el bebé sale por el canal del parto, y su cabecita tiene normalmente entre 9 y 10 cms. de diámetro y es lo que se estiran estos músculos para dejar salir al producto de la concepción.

Después de los embarazos repetidos, y las elongaciones sufridas, durante el proceso del parto, se van separando cada vez más los músculos elevadores del ano, que son los específicos para hacer presión sobre el pené durante el acto sexual.

Cuando estos músculos se separan, su vuelven incompetentes, es decir, que aunque la mujer haga ejercicios para fortificarlos ella no puede presionar, porque sus músculos elevadores no se juntan y son capaces de prensar.

Este problema, como anoté anteriormente es anatómico, hay separación de estos músculos y la única forma de juntarlos, es realizando una cirugía que repara todo el piso pélvico, recorta los tejidos ya estirados y se dejan del tamaño adecuado, y se juntan al centro y por detrás de la vagina los elevadores del ano, que se han llamado “los músculos de la felicidad” porque procuran a la pareja mayor satisfacción durante la relación sexual al ejercer mayor presión en el acto sexual.

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