- Embajada cubana envía enérgica protesta a canciller Norman Caldera
ACAN-EFE
MANAGUA.- La Embajada de Cuba en Nicaragua rechazó “enérgicamente” ayer, la “ofensiva actuación” de la delegación nicaragüense en el quincuagésimo-octavo período de sesiones de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en el caso de su país.
En ese foro internacional, la delegada de Nicaragua, Ana Navarro, expresó el martes que su país se solidarizaba con los pueblos del mundo que sufren violaciones de Derechos Humanos, “muy en particular alzo mi voz para defender los derechos del pueblo de Cuba”.
La Embajada de Cuba en Managua entregó ayer al subdirector de Protocolo de la Cancillería nicaragüense, Alfredo Sacasa, una carta al canciller Norman Caldera, en la que rechaza “enérgicamente” la actuación de Navarro en el foro de Derechos Humanos.
La misiva afirma que por varios años Nicaragua facilita que participe en ese foro como miembro de su delegación un miembro de la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA), “organización conocida por sus actos terroristas contra el pueblo cubano”.
La Embajada cubana en Managua expresa que la “desconocida representante nicaragüense (Navarro) se arroga el derecho de atacar a Cuba y propagar falacias en un discurso visceralmente anticubano”.
Agrega que “el odio expresado y el compromiso de la representante de Nicaragua con connotados enemigos de Cuba”, se hicieron evidentes cuando Navarro convocó a la prensa a cubrir al miembro de la FNCA en un acto sin precedentes en Ginebra.
Según la representación cubana, estos actos “son el reflejo de intereses ajenos a los verdaderos sentimientos que alberga el pueblo nicaragüense hacia el pueblo cubano”.
Esas acciones fueron “ejecutadas con premeditación, y constituyen un intento por lesionar la dignidad y la soberanía del pueblo cubano, y una acción no amistosa que pueblo y gobierno de Cuba rechazan y condenan”.
POWELLL: “NO HAY CAMBIOS”
En un reciente artículo que el secretario de Estado de Estados Unidos, Colin Powell, publicó en el Diario Las Américas, consideró que Cuba continúa resistiéndose al movimiento hacia la democracia, los Derechos Humanos y la economía de libre mercado que ha habido en este Hemisferio.
“La política Estados Unidos es promover y apoyar una transición pacífica hacia la democracia en Cuba. Cuba ha hecho varios intentos de relaciones públicas hacia los Estados Unidos en meses recientes pero, desgraciadamente, las cosas fundamentales continúan iguales allí”, consideró Powell.
“Las libertades personales, políticas y económicas que se han establecido en países a través de nuestro Hemisferio todavía no han llegado a Cuba. El gobierno cubano todavía mantiene a su gente bajo un estricto control”, escribió.
“… No seríamos leales a nuestros propios ideales si ignorásemos la continua negación de los Derechos Humanos básicos que el gobierno cubano impone a su propio pueblo. El pueblo de Cuba no tiene libertad de palabra, libertad de movimiento o derecho a la propiedad privada. Ellos continúan siendo encarcelados arbitrariamente por criticar a su gobierno. Una mejoría en las relaciones de Cuba con Estados Unidos tiene que basarse en estos temas”, planteó.