- Coincidieron en el aeropuerto antes del vuelo
Consuelo Sandoval [email protected]
El presidente Enrique Bolaños partió ayer hacia Roma, Italia, en donde asistirá a la ceremonia de beatificación de Sor María Romero, evento que será presidido el próximo 14 de abril por el papa Juan Pablo II.
Bolaños viajó en la línea aérea española Iberia sin escoltas y en compañía del canciller Norman Caldera; su secretario privado, Ramón Lacayo, y al parecer se reunirá en Roma con la primera dama Lila T. Abaunza, quien se encontraba de visita en Miami.
Extraoficialmente se conoció que el costo de los pasajes de Bolaños y sus dos acompañantes fue pagado con fondos del Estado, en cambio, la Primera Dama canceló su boleto con un cheque personal.
A la comitiva presidencial también se sumará la nieta del mandatario, Lila María Bolaños Chamorro, quien visitaba a familiares en Washington, y el asesor personal presidencial, Mario Salvo, ambos viajaron costeando sus pasajes y estadía en la nación europea.
Fiallos informó que en el Vaticano, Bolaños será recibido en audiencia privada por el Sumo Pontífice, a quien agradecerá por la beatificación de la religiosa nicaragüense y le transmitirá el entusiasmo del pueblo por tan histórico evento, además de explicarle lo que el mandatario está haciendo por Nicaragua y lo que le espera al país en los próximos años.
Bolaños retornará a Nicaragua el próximo 17 de abril, confirmó su vocero Alejandro Fiallos.
Por su lado, el cardenal Miguel Obando y Bravo también viajó ayer en la línea aérea American, acompañado del obispo de León, Bosco Vivas, y el vicario episcopal de Masaya, Francisco Castrillo. Se pudo observar que el prelado fue despedido en el aeropuerto por el nuncio apostólico, Jean Paul Gobel.
Bolaños y Obando coincidieron en el salón de protocolo del aeropuerto, y según trascendió conversaron de temas generales, obviando momentáneamente la tensión que se ha generado entre los sectores católico y gubernamental.
El líder espiritual de los católicos retornará al país en unos diez días, se conoció de fuentes eclesiásticas.