Roberto Argüello Noguera [email protected]
Si las cosas que están pasando en Nicaragua no fueran tan serias o trágicas, moverían a risa, por los argumentos usados para defender esas mismas cosas. Dice un diputado liberal, que no se puede juzgar o desaforar al líder del partido, por ser precisamente líder de un partido mayoritario. Valiente excusa.
Guardando las distancias y sin ánimos de ofender, debo recordar que el liderazgo de Atila sobre los hunos no fue impedimento para que se convirtiera en “el azote de Dios y el martillo del universo”. Y eso, sin meternos con su caballo.
Por otro lado, el mismo líder parlamentario dice que en Nicaragua hay “colas más largas que la de él”, para ser investigadas. El gorila no tiene cola. Nuestro monito cara blanca tiene cola y bien larga. Sin embargo, los dos son monos. El sin cola… más grande. ¡¡Nada más!!
Por otro lado, también algunos diputados se quejan de que los irrespetan y amenazan. Dice el dicho que “La mujer del César, además de serlo ha de aparentarlo”. Ya que los diputados no lo son, al menos deben aparentarlo. ¡Hay que respetar para ser respetado!
Difícil tarea la de don Enrique. Sin embargo, “con estos bueyes, tenemos que arar”. ¡¡Adelante!!