- Familiares mantienen las esperanzas
Juan Ignacio Rosales [email protected]
La Cruz Roja Nicaragüense cerró operaciones en la búsqueda de Glenda Clarisa Ábrego de García y Rafael García, pareja de salvadoreños desaparecidos frente a Montelimar el viernes 28 de marzo, informó Alejandro Morales, director nacional de Socorro, de la benemérita institución.
Morales agregó que por lo general buscan por un período de 72 horas a las personas reportadas como desaparecidas, “pero por petición de los familiares y orientaciones de las autoridades superiores de Cruz Roja, se continuó rastreando las zonas aledañas hasta el domingo siete de abril”.
Comentó que al finalizar la Semana Santa tenían reportados cuatro desaparecidos: el matrimonio salvadoreño y dos hombres en Poneloya. “Los salvadoreños no han aparecido, pero los de Poneloya, aparecieron flotando sus cuerpos en el sector de Jiquilillo y Paso Caballos”.
Señaló que después de nueve días, ya los habrían encontrado en las costas, pero que no los dan por muertos “porque no hay cuerpos”.
CON ESPERANZAS
Una carta enviada a LA PRENSA por familiares de ambos jóvenes desaparecidos destaca que aún no han encontrado ninguna pista que motive a abandonar la búsqueda del matrimonio García-Ábrego, “por lo que nosotros, los familiares, seguimos muy entusiasmados en que ellos aún se mantienen con vida”.
La misiva asegura que el embajador de El Salvador en Nicaragua, licenciado Francisco Imendia, les aseguró que su gobierno intensificará la búsqueda en el Golfo de Fonseca y las costas salvadoreñas hasta las fronteras con Guatemala.
Por su parte Luisa Martí de García, hermana de Rafael, dijo que su familia no sabía que la Cruz Roja había suspendido la búsqueda, y que hoy viajaría de El Salvador hacia Nicaragua en compañía de su esposo, para buscar personalmente a su hermano y su cuñada, aunque tenga que pagar por ello, afirmando que la familia mantiene la fe de que están vivos.
HASTA AGOTAR LOS ESFUERZOS
Rafael García, padre de Rafael, explicó a medios de comunicación salvadoreños que agotarán todos los esfuerzos posibles para encontrar a su hijo y su nuera.
Según la hipótesis de los familiares, el kayak que utilizaron Glenda y Rafael pudo ser arrastrado por las corrientes marinas y el viento, hasta las costas mexicanas.
Como aún no se encuentra el chaleco salvavidas que llevaban, la ropa, el remo, el kayak o los cuerpos de Glenda y Rafael, Edward Ábrego, primo de Glenda, dijo que “asumimos que están vivos”.
El señor García expresó que por medio de las embajadas salvadoreñas han solicitado ayuda en Colombia, Panamá, Costa Rica, Honduras, Guatemala y México.
La marina de El Salvador realizó un rastreo en el Golfo de Fonseca, sin encontrar nada.