- En un encuentro con los niños discapacitados de Carazo, Fabiola de Rizo ofreció apoyo incondicional como esposa del vicepresidente José Rizo. La discapacidad también tocó la puerta de su familia y eso la motivó a trabajar de lleno con los niños caraceños y de La Concordia, Jinotega
Lucía Vargas C.CORRESPONSAL /[email protected]
Sólo tiene dos años, pero su discapacidad no le permite jugar ni desplazarse como los demás niños. Cledia María Ortiz González nació ciega, padece retardo y otro mal que aflige más a su madre: la pobreza. La pequeña será sometida a una cirugía que le dará la posibilidad de salir de la oscuridad, pero urge de varios exámenes que su madre no puede pagar.
Su problema fue expuesto a la señora Fabiola de Rizo durante una visita de cortesía que realizó recientemente a los niños y jóvenes con discapacidad de la Escuela Especial San Francisco de Asís de Jinotepe y de la Asociación Antorcha.
La esposa del vicepresidente José Rizo prometió su ayuda, para lo cual solicitó llevar el epicrisis de la menor con el que solicitaría el apoyo de varios médicos amigos.
MOTIVACIÓN: SU SOBRINITO
Fabiola, quien desde la inauguración de los Talleres de Capacitación para los Discapacitados de Asociación Antorcha, pidió ser integrada a ese equipo de trabajo, esta vez visitó a los niños y jóvenes para compartir de forma personal un almuerzo.
La entrega de un paquete de juguetes, golosinas y artículos de primera necesidad también se hizo realidad en memoria del cumpleaños de su hermano menor Neelands Zelaya, quien falleció en junio del año pasado.
El pasado 2 de abril su hermano Neelands cumpliría 24 años, lo que la motivó a traer un poco de cariño a los niños de Carazo como un homenaje que también compartió con sus padres.
El legado de su hermano fallecido es su sobrino Farid, de cinco años, quien padece síndrome de Down y es la “personita” que la movió a dedicar toda su energía a los discapacitados, expresó.
La integración de Fabiola en pro de estos pequeños que padecen varias enfermedades que los incapacitan para llevar una vida normal es de lleno, según dijo. Ella pretende gestionar donaciones a través de organismos internacionales, dado que no cuenta con dinero en efectivo.
ESPERAN FRUTOS
Margarita Del Carmen y Mirna de Guevara, de Asociación Antorcha, que junto a un grupo de damas jinotepinas trabajan con los discapacitados, agradecieron la iniciativa de la señora Fabiola de Rizo, y consideraron que su apoyo dará muchos frutos al crecimiento del proyecto, una vez culmine la construcción de los talleres.
La meta es finalizar la obra para dar opciones de aprendizaje a los jóvenes discapacitados y luego proporcionarles la oportunidad de laborar en el taller de carpintería y en la fábrica de lampazos que se instalará para que también las mujeres discapacitadas puedan trabajar, pero esto va a necesitar de materiales, maquinarias y otros elementos básicos, señalaron.
PREPARÁNDOLOS PARA LA VIDA
Doris López Gutiérrez, directora de la Escuela Especial San Francisco de Asís, de Los Pipitos, expresó que esperan que una vez que los niños que atienden en la escuela especial estén encaminados en educación y salud, puedan trasladarse a los Talleres de Antorcha para continuar su aprendizaje y de ahí salgan ganándose la vida.
ATENCIÓN INTEGRAL
Doris López Gutiérrez, directora de la Escuela Especial San Francisco de Asís, de Los Pipitos, dijo que este programa atiende a 137 discapacitados en los diversos servicios.
Indicó que hay 19 en atención integral; 12 jóvenes de entre 15 y 18 años en educación laboral, haciendo diversas manualidades; 10 en carpintería, y 38 atendidos en sus casas con el fin de despertar en sus familias la sensibilidad necesaria para que no maltraten a sus niños, entre otros.
López asegura que hay niños con discapacidades leves que son integrados a las escuelas regulares en niveles de preescolar, y primero y segundo grados, aunque también atienden niños de alto riesgo que presentaron serios problemas al nacer, y sus madres reciben orientación durante tres o cuatro años para que conozcan sobre el trato y el cuido que deben brindar a sus hijos.