- Desde el pasado 26 de marzo enfrentan desperfectos en planta generadora de energía eléctrica
- Alcalde cuestiona falta de voluntad política del gobierno regional para resolver ese grave problema
Deborah Robb TaylorCOLABORADORA/LAGUNA DE PERLAS [email protected]
La población de Laguna de Perlas, municipio de la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), se encuentra sin servicio de energía eléctrica desde el pasado 26 de marzo, cuando se fundió una pieza —el llamado excitador— del generador de 260 KW que movido por un motor Caterpillar de diesel abastecía a los lugareños.
El motor es una de las cuatro plantas aisladas que proveen de electricidad a las comunidades de la cuenca de la Laguna, entre ellos, Orinoco, Tasbapauni y Sandy Bay.
La planta de Laguna de Perlas es la de mayor potencia y abastece a 450 familias en Laguna y Haulover.
La planta funciona 18 horas diarias de lunes a jueves, y 20 horas los fines de semana, en Laguna de Perlas; mientras que en Orinoco funciona dos horas diarias. Se considera el servicio caro para los ingresos locales.
El técnico encargado de la manutención de la planta, Marvin Patterson, atribuye la falla mecánica del generador a esta pobreza generalizada.
Explicó que el motor y el generador son revisados regularmente, cada 6 u 8 meses. Pero cada pieza tiene su tiempo de vida, y lo normal, para quien lo puede costear, es sustituir las piezas en cuanto se vencen. Quien no se lo puede costear espera hasta que la pieza se queme y éste es el caso aquí”, apuntó.
Patterson dice que no cuenta con los manuales del equipo, pero el generador obtenido es de segunda mano y llegó a Laguna de Perlas procedente de Siuna, “éste es el primer problema serio que se da. La ultima vez que faltó energía en Laguna de Perlas fue como en septiembre del año pasado, pero el corte no duró ni dos días porque se consiguió hacer la reparación localmente”, añadió.
Para reparar el motor, Patterson requirió de técnicos de Managua, quienes desde Semana Santa trabajan para resolver el problema. Tras identificar el desperfecto lograron obtener el repuesto, por lo que se prevé retorne la electricidad esta semana.
PÉRDIDAS EN NEGOCIOS
“Ojalá”, dice Wesley William, propietario de la posada The Green Lodge, “porque en el negocio nosotros estamos perdiendo hasta 50 dólares diarios por la falta de energía. No podemos llenar los tanques de agua y a duras penas conservamos la comida en unos termos grandes. Ya la cerveza tuvimos que dejar de venderla por falta de refrigeración. Los clientes no se nos fueron, pero se les nota la ansiedad cuando cae la noche. Esta semana tuvimos la casa llena de jóvenes estadounidenses que llegaron a conocer la vida de la comunidad de cerca, pero no estaban preparados para estas condiciones”, manifestó Wesley.
Algunos negocios cuentan con sus propios generadores, pero todos son afectados de una forma u otra por la escasa asistencia técnica. El generador de Williams se quebró sólo dos días después de la falla de la planta de Enel. Otro generador más potente, de propiedad privada, que garantizaba entre otras cosas la producción de hielo, se quebró el sábado 6 de abril causando casi tanta preocupación en la comunidad como la interrupción de la energía pública.
Quien tiene generador propio economiza su uso lo máximo posible. Un generador de 5 Kw (equivalente digamos a 100 bujías de 100 Watts cada una) llega a consumir hasta dos galones de diesel por hora. Considerando el precio del diesel en Laguna —37 córdobas el galón— la energía resulta muy cara, y eso sin contar el costo del lubricante.
Rhena Powell afirmó: “Aquí en casa nos limitamos a mantener bebidas frías. Nada de hielo”. En su caso decidió regalar ocho libras de pescado y cinco de langosta para no botarlas, pero lamentó la suerte de quienes invirtieron sus escasos ahorros en grandes cantidades de pollo, por ejemplo, pensando hacer negocio a propósito de la llegada de los veraneantes.
PROYECTO INCIERTO
El alcalde Hillbert Hebbert lamenta que la población no contemplase el problema de la energía eléctrica en los procesos recientes de definición participativa de proyectos para acceder a fondos de la Cooperación Sueca (Programa ASDI-RAAS).
El municipio cuenta con una planta propia —una Volvo Penta de 200 caballos de fuerza que genera 160 Kw por hora— donada por el Gobierno de Noruega en 1988, y que funcionó hasta 1999 cuando se fundió, según Marvin Patterson, por descuido del operador de turno. Fue en esa época que Enel asumió el servicio con el Caterpillar que trajeron de Siuna.
Reparar el Volvo ha sido presupuestado con un monto de más de cinco mil dólares, pero Enel no lo asume porque no es su política tener un sistema de reserva en sus plantas aisladas.
Por la importancia que tiene para la pesca y para la calidad de vida para el pueblo, la reparación del Volvo de Laguna de Perlas era un proyecto idóneo para ser propuesto a los suecos, pero “no salió de la comunidad en su momento, entonces nos resulta difícil proponerlo ahora”, reconoce Hebbert.
En cualquier caso, el alcalde y representantes de otros sectores de Laguna de Perlas piensan que una solución más definitiva y rentable para el suministro regular de electricidad, sería conectarse a la red nacional a través de El Rama.
Las tecnologías de energía renovables todavía son muy costosas para uso expandido en la región; donde no hay, por ejemplo, saltos altos que puedan generar energía hidráulica. La interconexión, entretanto, es una posibilidad que sólo se podría viabilizar con otro proyecto soñado en la zona para la construcción de una carretera Rama-Kukra Hill-Laguna de Perlas. Es un trecho de menos de 50 kilómetros y una inversión que permitiría garantizar electricidad a todas las comunidades de la cuenca, además de facilitar el comercializado de la producción agrícola y pesquera de la zona. “Pero como siempre”, opina Wesley Williams, “el gobierno alude a problemas técnicos y de recursos cuando la cuestión es estrictamente de voluntad política. Aquí hemos aprendido a no depender de esa buena voluntad”, apuntó.