- Nicaragua debe enfrentar más
desilusiones que alegrías en el mercado internacional, debido a su oferta limitada y a la dependencia de productos como el petróleo, quizás el más volátil de todos en lo que respecta a precios
Nidia Ruiz López [email protected]
Nicaragua tiene una de cal y otra de arena en el mercado internacional, por un lado algunos de los productos de exportación presentan una recuperación de precios, pero nada más y nada menos que el petróleo, experimenta un repunte de precios que no beneficia en nada a la débil economía nacional.
El café y el oro presentan una recuperación de precios; el azúcar está bajo, la carne está estable, pero el petróleo incrementa su precio, lo cual repercute en los costos de producción, ya que la energía eléctrica en su mayoría se produce por petróleo, además que aumentan los precios de la gasolina y el diesel.
Róger Cerda, presidente de la empresa consultora RAC International, indicó que en el intercambio comercial Nicaragua sale perjudicada por las crisis internacionales y la situación productiva interna.
“Lo que nosotros exportamos vale menos cada vez, y las proyecciones este año son que la agricultura va a tener un gran bajón”, indicó Cerda.
Manifestó que el petróleo ha iniciado una tendencia al alza “muy considerable. De enero a la fecha el precio ha aumentado 36 por ciento”. Añadió que el alza del petróleo es política, “coyuntural, es decir, que esta alza necesariamente no va a durar todo el año, salvo si se desarrolla un embargo petrolero”.
Consideró que con el aumento en el precio del petróleo se verá afectado el costo de la electricidad, ya que el 90 por ciento es producida con petróleo, lo que afectará también el transporte y los costos de producción en general.
Cerda cree que dados los altos precios, es necesario acelerar las exploraciones y explotación de petróleo en Nicaragua, además de promover las inversiones en otras formas para obtener energía.
Álvaro Porta, Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Centroamericana (UCA), manifestó que en la medida que suben de precio los productos exportables se tendrá una situación más favorable, ya que la brecha comercial es superior a los mil millones de dólares.
La brecha o déficit comercial es la diferencia entre el monto de las exportaciones e importaciones.
“Desgraciadamente, de los productos que importamos, el petróleo que es sensible para el resto de la economía, está presentando un aumento, eso hace que nuestra brecha comercial por el lado de las importaciones también se nos empeore”, manifestó Porta.
Pero, además, ese incremento se traslada a todos los sectores económicos, ya que se utiliza como insumo. Añadió el Decano que la tendencia de incremento no es sólo en el petróleo, sino que todos los bienes industrializados que se importan suben en una mayor proporción en relación con los bienes que Nicaragua exporta.
Comentó que se han hecho estudios que indican una disminución del precio de la materia prima de los productos agrícolas.
“Con estos precios la tendencia es que no salgamos bien, porque nuestros productos de exportación se venden en un mayor grado como productos primarios que desde los años 50 vienen disminuyendo”, manifestó Porta.
CASI US$270 MILLONES
El año pasado Nicaragua gastó 269,4 millones de dólares en la compra de petróleo, electricidad y lubricantes, según cifras oficiales preliminares, las cuales indican que se consumieron 547,000 barriles de gas licuado; 1,4 millones de barriles de gasolina, y más de 2,8 millones de barriles de diesel.
DIVERSIFICAR LA OFERTA EXPORTABLE
Álvaro Porta, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la UCA, ante el incremento de precios de los productos industrializados, recomienda que Nicaragua debe diversificar la oferta exportable, sea por medio de productos nuevos o darle valor agregado a los productos que exportamos.
Indicó que darle ese valor agregado a los productos, es el gran desafío de Nicaragua, y “si nosotros lo logramos hacer, entonces este país se convierte en una nación viable”.